El Ibex-35 cae a mínimos del año por la elevada tensión en la guerra de aranceles

Bolsa de Madrid. /EFE
Bolsa de Madrid. / EFE

La Bolsa pierde un 1,3% hasta los 8.777 puntos, con todos los mercados desplomándose después de que China dejara caer la cotización del yuan

José María Camarero
JOSÉ MARÍA CAMAREROMadrid

Después de registrar la peor racha de todo 2019 hasta el pasado viernes, el Ibex-35 ha comenzado la semana descendiendo hasta uno de los niveles más bajos de todo el año, en los 8.777 puntos, la misma referencia que el 7 de enero, apenas una semana después de iniciar el ejercicio. Esa fue la referencia en la que cerró este lunes el selectivo español tras acumular un descenso del 1,35%. Con esta cota, apenas sube un 2,7% en 2019. A la Bolsa le salvó el cierre de la sesión, mientras que los mercados profundizaban en sus pérdidas al otro lado del Atlántico, donde Wall Street acumulaba pérdidas de entre el 2% y el 3%.

Solo el buen comportamiento de algunos bancos del Ibex-35 (CaixaBank, Bankia, Bankinter y Sabadell) consiguió contener las caídas. Estas entidades contuvieron los retrocesos después de varias semanas a la baja, sobre todo a raíz de la presentación de sus resultados semestrales, lastrados en buena medida por la insistencia del Banco Central Europeo (BCE) de profundizar en su actual política de tipos de interés a la baja. Sin embargo, la mayor parte de los títulos del selectivo se dejó enteros, encabezados por ArcelorMittal, con un descenso del 4,3%. La industria, con posiciones clave en el comercio internacional, es uno de los sectores más amenazados. Entre los grandes títulos, Telefónica cayó un 1,7%, al igual que Repsol. Mientras tanto, Santander perdió un 1,5% y BBVA un 1,4%.

En un contexto de menor volumen de negocio bursátil, como el que suele darse en agosto, cualquier acontecimiento económico de mayor o menor relevancia tiene su impacto en el mercado. El de este lunes fue considerable y justifica la caída: ante una tensión creciente por la guerra comercial entre Estados Unidos y China, los inversores se abalanzaron a las órdenes de venta de acciones, que hicieron temblar todas las plazas bursátiles. De hecho, el Dow Jones había arrancaba la jornada con pérdidas superiores al 2,5% y el Nasdaq tecnológico, del 3%. Ambos arrastraron a las bolsas europeas en los últimos minutos de sus sesiones.

Pero al final, ni una sola plaza bursátil pudo evitar el envite de los coletazos de un conflicto arancelario que, lejos de calmarse, sigue dando pasos hacia el choque frontal entre las dos grandes potencial mundiales. En Europa, el FTSE londinense perdía un 2,5% de su valor; el CAC francés un 2,2%; el DAX alemán, un 1,8%; y el Eurostoxx-50, casi un 2%.

El desencadenante de este retroceso partió del Banco Central de China, que habría dejado caer la cotización de su divisa, el yuan. Este lunes rompió la barrera psicológica de las siete unidades por cada dólar, algo que llevaba sin pasar desde abril de 2008.

Fue la respuesta del gigante asiático al anuncio de más aranceles por parte del presidente norteamericano, Donald Trump. El pasado jueves, el mandatario indicó que impondrá aranceles del 10% a productos chinos valorados en 300.000 millones de dólares a partir del 1 de septiembre, a lo que el Ministerio de Comercio chino respondió anunciando que tomaría «contramedidas», que no han tardado en llegar.

Pérdida de competitividad

Una de las principales quejas del Gobierno estadounidense en el marco del conflicto comercial es la denuncia de que Pekín supuestamente manipula su divisa para evitar que se aprecie en demasía y que, por tanto, sus exportaciones pierdan competitividad.

Porque un yuan más débil significa que los productos chinos denominados en dólares son más baratos, algo que ayudaría a frenar el efecto negativo de los nuevos aranceles estadounidenses sobre su competitividad, aunque el precio a pagar será un aumento del coste de las importaciones en un momento en el que Pekín sigue hablando de abrir sus mercados al mundo.