Logifruit: Pensar fuera de la caja en el negocio del envase

Logifruit: Pensar fuera de la caja en el negocio del envase

La empresa valenciana se dedica a alquilar envases reutilizables desde hace 22 años y hoy factura 112 millones | La compañía invirtió 42 millones de euros el pasado año para satisfacer la demanda de su mayor cliente, la cadena Mercadona

Á. MOHORTE

Hay empresas que están en la vida cotidiana de millones de españoles y sólo unos pocos se dan cuenta. Eso ocurre con Logifruit, una empresa con sede en Valencia que puede no sonarle a muchos lectores, pero cuyo negocio es un elemento habitual del día a día. Fundada en 1996, la compañía de preside Pedro Ballester está especializada en el alquiler de envases reutilizables, pero con un ejemplo queda más claro: entre otras cosas, es la proveedora de las cajas verdes en las que se deposita el género en las fruterías de la cadena de supermercados Mercadona.

Sin embargo, no hay que pensar que es sólo eso, porque controla el ciclo de vida de más de 17 millones de envases, que realizan más de 248 millones de movimientos al año, gracias a un sistema sostenible de reutilización y retorno denominado BACK (Box Always Comes back to the Kitchen), con el que se consigue reducir notablemente el impacto en el medio ambiente y aumentar la satisfacción del cliente.

Aunque otras empresas optan por el cartón o materiales plástico de un sólo uso, Logifruit optó desde sus inicios por emplear un producto más resistente y duradero que, una vez utilizado, es recuperado por la empresa, limpiado, higienizado y dispuesto para volver a ser utilizado con todas las garantías. Con esta práctica, cerró el 2017 con un incremento de las ventas respecto al año anterior del 14%, lo que supuso unas ventas de más de 112 millones de euros «gracias a un modelo de crecimiento sostenible y compartido con todos los componentes de la empresa», según destaca la propia compañía. Con esto, la firma aportó a la sociedad más de 15 millones de euros a través del pago de impuestos.

La mercantil presta servicios en una decena de países y emplea a un millar de trabajadores

Además de la cadena de Juan Roig, cuenta con 843 clientes repartidos por todas las provincias de España y 37 más en otros nueve países. Sólo en el último ejercicio, la empresa incorporó a 175 personas a la plantilla, que ya suma 995 trabajadores distribuidos en las diferentes plataformas y en las oficinas centrales en Valencia.

Ballester asegura que las cifras alcanzadas en 2017 «confirman la sostenibilidad en el tiempo del proyecto Logifruit gracias a la consolidación de un modelo que satisface con la misma intensidad a los 5 componentes de la empresa», cliente, trabajador, proveedor, sociedad y capital.

Desde 1996, las inversiones realizadas, muchas de ellas en estrecha colaboración con los proveedores y clientes, han servido para innovar y que la empresa nunca haya dejado de crecer en estos 20 años. Hoy en día es uno de los 'friendly pool' de envases más importantes de España, tanto por instalaciones como por volumen de negocio.

Esto le ha llevado, en colaboración con Mercadona, a realizar inversiones el pasado año por valor de 42 millones de euros, un 18% más que el año anterior, muchas de ellas realizadas en estrecha colaboración con los proveedores y clientes. Las inversiones del 2017 se centraron en la compra de maquinaria para la automatización de los procesos para la reducción del esfuerzo físico de los trabajadores.

Una de las principales inversiones del 2017, de más de 6 millones de euros, fue la apertura de la plataforma de Vitoria, que se ha convertido en una de las más automatizadas de la red que posee la compañía estratégicamente distribuida por España «para estar lo más cerca posible de los clientes», destacan.

Por su propio modelo de negocio, la compañía ha apostado desde su apertura hace 22 años por una gestión basada en la reutilización y la economía circular, que busca extraer el máximo valor y uso de todos los envases que posee para un mayor retorno económico, social y medioambiental.

Sin embargo, esto no significa que no afine el modelo y, de hecho, el año pasado apostó por la protección del entorno con la reducción de los consumos de agua, energía y productos químicos con maquinaria de última generación y con la aplicación de medidas para una gestión de residuos óptima.

También se redujeron las emisiones de CO2 en 765 toneladas. En lo social, uno de los aspectos más destacados del año pasado fue el compromiso de Logifruit con la formación de la plantilla, con una inversión de más de 300.000 euros, y sobre todo la apuesta por el área salud y seguridad en el trabajo, así como el impulso al emprendimiento y el talento.

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