José María Ferrer: «Cada hora que pasa con el 'Brexit' hay más incertidumbre y peores perspectivas»

Jose María Ferrer, Jefe del departamento de Derecho Alimentario de Ainia. / Jesús signes
Jose María Ferrer, Jefe del departamento de Derecho Alimentario de Ainia. / Jesús signes

El Jefe del departamento de Derecho Alimentario del instituto tecnológico Ainia asegura que la salida de Reino Unido de la Unión Europea supondrá trabas regulatorias en ambas direcciones

ELISABETH RODRÍGUEZ VALENCIA.

Las incógnitas que rodean al 'Brexit' también mantienen en alerta al sector agroalimentario, a pesar de que el embajador de Reino Unido en España, Simon Manley, haya reiterado en varias ocasiones que los productos de esta industria serán inmunes a cambios regulatorios y nuevas exigencias fitosanitarias. En ese sentido, el jefe del departamento de Derecho Alimentario de Ainia, Jose María Ferrer, considera que se impondrán más trabas en ambas direcciones. «A cada hora que pasa hay mayor incertidumbre y las perspectivas son peores», señala el experto con más de veinte años de carrera profesional.

-¿Qué amenazas supone el 'Brexit' para la industria alimentaria y su regulación?

-A cada hora que pasa hay mayor incertidumbre y las perspectivas son peores. Desde el punto de vista agroalimentario, veremos más trabas tanto en una dirección como en la otra.

-El sector citrícola denuncia que las naranjas de Sudáfrica han sido tratadas con sustancias prohibidas en la UE. ¿Esto es así?

-Cuando la UE firma un acuerdo comercial con otro país es porque la otra parte cumple con una serie de requisitos. Ese acuerdo no significa que los productos pasen la frontera libremente, sino que están sometidos a los controles pertinentes. Ahora bien, hay mucho desconocimiento sobre los acuerdos. Antes de plantear a las bravas ese tipo de afirmaciones, hay que revisar la información. Las naranjas de Sudáfrica sí cumplen la legislación europea y son seguras. Lo que pasa es que algunas zonas o países discrepan con que vengan productos externos.

-No obstante, ¿cree que hay que mejorar los controles?

-Claro, por supuesto, no descubro nada. Lo que sucede es que en algunos países, como Holanda, la inspección fronteriza es mucho más laxa que la de España, a pesar de que en ambos casos se aplica la misma regulación. En concreto, allí miran con menos cuidado porque no conocen dichos productos. Eso condiciona algunas operaciones de comercio internacional, ya que algunas empresas hortofrutícolas prefieren entrar por Amsterdam aunque les salga un poco más costoso por la distancia.

-¿Qué inquietudes o demandas detecta en la Comunitat en materia de regulación agroalimentaria?

-Se está reclamando el establecimiento de canales cortos. Es un fenómeno que en los últimos años ha tomado relevancia y se basa en el planteamiento de que pequeños productores pongan a disposición del consumidor productos alimentarios pero con menos intermediarios. Con ello se puede reducir la huella de carbono, ya que se recorren menos kilómetros y, por otro lado, se refuerza el comercio de proximidad.

-¿Las empresas valencianas están haciendo los deberes en cuanto al cumplimiento de las normas?

-El problema que se da en ocasiones es que algunas empresas, sobre todo las pequeñas, no buscan asesoramiento sobre la regulación alimentaria. Se ponen a desarrollar su producto y cuando van a venderlo se dan cuenta de que no cumplen ciertas normas, lo que se traduce en una pérdida de dinero tremenda. Del mismo modo que se busca asesoramiento para temas fiscales, se debería hacer lo mismo sobre la legislación alimentaria. Muchas empresas pierden dinero por no conocer la regulación alimentaria.

-¿Cuáles son las principales modificaciones previstas por parte de la Comisión Europea para este año?

-El 14 de diciembre empezará a ser aplicable el nuevo reglamento de control fronterizo de los alimentos. Otros aspectos que se plantean son ciertas limitaciones para las grasas trans, así como novedades para eliminar la presencia de microplásticos. Además, también habrá cambios en plaguicidas.

-¿La regulación alimentaria es ajena a los vaivenes políticos?

-Determinadas normas de calidad se han quedado pendientes de salir por la situación política. Las circunstancias electorales han paralizado la modificación de algunas normas, como las previstas sobre la regulación de aceites y conservas vegetales, que en España llevan 40 años. No obstante, el enfoque a la hora de legislar no está politizado.

-¿Los consumidores europeos pueden estar tranquilos respecto a los alimentos que comen?

-El sistema de seguridad alimentaria de la UE es el más estricto a nivel mundial. En cuanto a controles fitosanitarios, son muy seguros y hay que transmitir que la UE desarrolla una acción evaluadora continua, es decir, está revisando continuamente para ver si establece nuevas limitaciones.

-También hay mucha confusión sobre los transgénicos...

-El régimen jurídico de la UE sobre estos alimentos es muy estricto y aquí son muy pocos los productos transgénicos. La población tiene que estar tranquila. Los transgénicos que circulan en Europa, como el maíz, llevan décadas en el mercado y no se han identificado problemas.