Jorge Martí: «Los inversores extranjeros ahora miran a Valencia como una tierra de oportunidades»

Jorge Martí, socio de Uría Menéndez, responsable del área Mercantil de la oficina de Valencia, futuro presidente de la UIA. / IRENE MARSILLA
Jorge Martí, socio de Uría Menéndez, responsable del área Mercantil de la oficina de Valencia, futuro presidente de la UIA. / IRENE MARSILLA

El experto en Mercantil, socio de Uría Menéndez y futuro presidente de la Unión Internacional de Abogados asegura que la región despierta interés en áreas como la corporativa, logística, renovables e inmobiliaria

Elísabeth Rodríguez
ELÍSABETH RODRÍGUEZ

La Unión Internacional de Abogados (UIA), fundada en 1927 en Bruselas para proteger a los letrados de todo el mundo y garantizar el cumplimiento de los derechos humanos, cuenta con un nuevo presidente para 2020. Un presidente valenciano. Se trata de Jorge Martí, socio de Uría Menéndez, responsable del área Mercantil de la oficina de Valencia, y, ahora, será el quinto presidente de la UIA. Según explica, uno de los principales desafíos a los que se enfrenta la profesión a nivel internacional es la persecución que sufren los abogados por el mero hecho de ejercer. Por ello, esta cuestión es una de las piezas troncales del plan estratégico de la organización.

-¿Qué objetivos tiene la Unión Internacional de Abogados (UIA)?

-Actualmente estamos interviniendo en favor de los abogados que son perseguidos y encarcelados por el mero hecho de ejercer su profesión, ya que hay un serio problema en países del entorno. También se está trabajando en la formación de los profesionales. Aparte de eso, estamos en un proceso de revisión del plan estratégico, que pasa por aumentar el carácter internacional de la organización. Otra pieza del plan estratégico es recuperar el espíritu que se tenía en su fundación, ya que desde hace muchos años era consultada por Naciones Unidas antes de adoptar una resolución. También nos estamos centrando en apoyar a jóvenes y mujeres como garantía de futuro. Y, por último, velar por el impacto de las nuevas tecnologías.

-¿Qué más desafíos afrontan de los abogados internacionales?

-La abogacía tiene serios desafíos como la aplicación de la tecnología. Se van a crear nuevos tipos de despachos, con menos abogados y más equipos tecnológicos. Indudablemente vamos a presenciar nuevas formas de ejercer la abogacía, no obstante, está claro que la máquina no puede sustituir a las personas en estas materias.

-La guerra comercial amenaza con salpicar a Europa, ¿qué perspectivas tiene de esta situación a nivel legal?

-Es una situación muy preocupante porque poner aranceles en EE UU al producto chino conlleva que los americanos tengan que pagar más por comprar esos productos. Esto implica que las empresas americanas que tengan suministradores de piezas de origen chino van a ver que sus costes de producción suben. A los que somos consumidores, esto nos va a salpicar, porque las empresas chinas van a vender menos y van a tener que subir sus precios para compensar. Es preocupante y los ejemplos en el pasado de proteccionismo económico han desembocado en situaciones muy críticas. Llevábamos muchos años de libre comercio, desmantelando aranceles, y ahora hay un peligro de retroceso.

-¿Y cómo cree que se deberá gestionar el 'Brexit'?

-El 'Brexit' plantea una serie de incertidumbres como, por ejemplo, sobre cómo va a afectar a los litigios en curso entre británicos y extranjeros y a los contratos cuya ley aplicable es la legislación inglesa. Al salirse Reino Unido de la foto, habrá cambios y no necesariamente serán para bien.

-¿Qué imagen irradia la Comunitat a inversores, empresas y profesionales de otros países?

-He llegado hace poco de Londres y la actitud respecto a la Comunitat ha cambiado de manera tremenda. Un cambio en positivo. Los inversores institucionales ven a Valencia como una tierra de oportunidades en multitud de actividades y sectores, como en el corporativo, financiero, inmobiliario, infraestructuras, logística y renovables, entre muchos otros.

-¿Ha notado una caída notable de los concursos de acreedores y procesos de refinanciación en los últimos años?

-Por supuesto, ha habido un cambio radical. Se ha producido una reducción en la refinanciación y en los concursos, lo que es un indicador positivo. Si comparas los indicadores de hace un año con los de ahora, son netamente mejores. Eso tampoco significa que estemos en el mejor momento.

-¿Cuáles son los principales problemas por los que acuden las empresas valencianas al despacho?

-Suelen ser problemas con socios o con otros empresarios. Dentro de los socios, puede que el conflicto sea con familiares. Luego, están los problemas con terceros, dentro de estos terceros pueden ser competidores o financiadores. Los financiadores no son un enemigo, son un aliado, pero hay unos intereses que no son coincidentes, como, por ejemplo, a la hora de definir las condiciones de un préstamo. Todo esto son conflictos de intereses que tenemos que resolver un equipo de abogados. También intervenimos en muchos contratos de cooperación comercial, a escala nacional y sobre todo internacional. Cabe destacar el trabajo que tenemos en cuanto a la internacionalización de la empresa valenciana. Por supuesto, están los casos de refinanciaciones, concursos de acreedores y despidos colectivos.

-¿Le preocupa la desaceleración? ¿Cree que es indicio de una recesión?

-La desaceleración no es más que una corrección. No hay que hablar de crisis, porque no la hay. Simplemente no crecemos tanto como el año pasado.