El Ivace tendrá que devolver a la Generalitat 43 millones para subvenciones que no utilizó

El conseller de Economía, Rafael Climent, durante una comparecencia en Les Corts. / jesús signes
El conseller de Economía, Rafael Climent, durante una comparecencia en Les Corts. / jesús signes

La auditoría del antiguo Impiva calcula la cuantía a reintegrar por el brazo inversor de Economía al no dedicarla a las ayudas públicas del año pasado

INÉS HERRERO VALENCIA.

El Instituto Valenciano de Competitividad Empresarial (Ivace), brazo inversor de la conselleria que dirige Rafael Climent, de Compromís, deberá reintegrar cerca de 43 millones de euros a la Generalitat tras cerrar 2017 sin utilizar esos fondos para las subvenciones a las que estaban destinados. Según ha podido saber LAS PROVINCIAS, así lo recoge el informe provisional de la Intervención General de la Generalitat relativo a 2017, tomado en consideración para la reciente aprobación de los presupuestos del organismo que dirige Júlia Company.

En un apartado específico, los auditores analizan el reintegro de las transferencias corrientes y de capital -dedicadas fundamentalmente a subvenciones- no aplicadas a su finalidad. Es decir, de los fondos que el Ivace obtuvo del presupuesto público autonómico para las subvenciones de política industrial, energía o innovación que, al final del pasado ejercicio, ni había pagado ni estaban vinculados al cumplimiento de obligaciones ya reconocidas.

Durante 2017, desde la Conselleria de Economía realizaron transferencias al Ivace para financiar operaciones corrientes por importe de 16 millones, de los que apenas cinco millones se consideraban aplicados a su finalidad a cierre del ejercicio. En cuanto a las transferencias para financiar operaciones de capital, ascendieron a 80,7 millones, con unos 54 utilizados a final de año.

La Intervención General cifra en 37,7 millones las transferencias sin aplicar a sus finalidades en 2017

Los cálculos de la Intervención, por tanto, cifran en 26,7 y 10,9 millones las cuantías a reintegrar por cada uno de esos conceptos, un total de 37,7 millones en base a lo establecido en el decreto 204/1990, como recoge el propio balance del Ivace a 31 de diciembre de 2017.

El montante final a retornar al presupuesto de la Generalitat, no obstante, suma otros 2,24 millones de remanente del ejercicio 2016 y 3,02 millones del sobrante de las aportaciones de socios aplicadas a inmovilizado/inversiones en la cobertura de pérdidas del ejercicio 2016.

En total, 42,95 millones de euros que el Ivace deberá devolver a la Generalitat en virtud de acuerdo adoptado por el Gobierno valenciano, a propuesta del conseller de Hacienda, el socialista Vicent Soler.

Ese organismo, antiguo Impiva, ha estado en el epicentro de diversos enfrentamientos entre los socios del Consell desde el comienzo de la legislatura. A cuenta de las competencias de innovación, de la captación de inversión extranjera o de las responsabilidades en materia de industria que desembocaron en la dimisión del socialista Diego Maciá, al ver cómo su ámbito de actuación menguaba al tiempo que crecía el poder de su antecesora, Júlia Company, mano derecha de Climent y que apenas un año antes le había cedido la Dirección General de Industria para quedarse a cargo del Ivace.

Mientras la ejecución presupuestaria de Economía en general, y del Ivace en particular, es blanco de críticas de la oposición y agentes sociales por el deficiente nivel que presenta año tras año, aumenta el listado de episodios de confrontación con organismos bajo control socialista, como el Instituto Valenciano de Finanzas (IVF) por el reparto inicial de competencias de financiación, la Agencia Valenciana de Innovación (AVI) por los fondos para I+D+i o la propia Conselleria de Hacienda, a raíz del catálogo de suelo industrial encargado con motivo de la participación en el último certamen logístico SIL de Barcelona, al año de que Climent anunciase a bombo y platillo un censo online de parcelas que, aparentemente, no cumplía las expectativas de los gobernantes socialistas.

Con esos choques de fondo, sólo nueve de cada cien euros presupuestados por la Generalitat el año pasado para ayudar a los sectores productivos habían llegado a su destinatario a cierre del ejercicio. Como publicó este periódico, la Conselleria de Economía pagó apenas 34,8 de los más de 383,2 millones de euros consignados en 2017 para las subvenciones en materia de empleo, industria, emprendedurismo, comercio, cooperativismo, energía o internacionalización.

A cero en industria o energía

Según los datos de ejecución presupuestaria de Economía, a 31 de diciembre el departamento que dirige Rafael Climent no abonó ni un euro de los 95 millones para ayudas de política industrial y otro tanto sucedió en materia de energía, también competencia del Ivace, mientras que dentro del programa dedicado a la promoción de emprendedores, cooperativismo y economía social pagaron apenas 33.200 euros a cierre de 2017, un 0,63% de los 5,3 millones presupuestados en un ámbito prioritario para el Consell.