La industria de zumos teme verse desplazada por Brasil

V. LL.VALENCIA.

Ni la Comisión Europea ni el Gobierno español han informado aún de las condiciones concretas del acuerdo con los países de Mercosur, y mucho menos de cómo afectará al sector citrícola, donde se teme lo peor. Sin embargo, a falta de información propia, los citricultores españoles y europeos ya cuentan con la facilitada por el Ministerio de Agricultura de Brasil, que ha detallado a sus agricultores y empresarios las buenas noticias de la apertura europea. Los aranceles de la UE a los zumos concentrados brasileños desaparecerán progresivamente en 10 años, y los del zumo 100% exprimido (más parecido al que entendemos por natural o fresco, aunque no es así, es industrial) en 7 años. De igual manera desaparecerán los aranceles para naranjas y mandarinas en fresco, según informa el Comité de Gestión de Cítricos, que agrupa a la mayoría de las firmas exportadoras de España, con sede en Valencia.

Esta apertura de fronteras sin barreras arancelarias favorecerá indudablemente la afluencia a Europa de zumos de Brasil, que es el gran gigante productor, lo que hace temer por el futuro de las industrias españolas de zumo, que no podrán competir con los precios brasileños, que se apoyan en unos costes ínfimos de producción. El Comité advierte que «producir una naranja en Brasil es tres veces más barato, y recolectarla, hasta diez veces más barato».

Si la industria española no puede trabajar, la negativa consecuencia será que no podrá absorber las 650.000-800.000 toneladas que procesa cada año de cítricos de destrío y calidades inferiores, lo que repercute en los precios pagados en el campo por toda la cosecha.