La UE incorpora la 'mancha negra' como plaga prioritaria

Naranjas no comerciales tras dañarlas la 'mancha negra'. / lp
Naranjas no comerciales tras dañarlas la 'mancha negra'. / lp

La persistente lucha de los citricultores logra resultados | La medida significa que habrá más controles fronterizos sobre un agente patógeno que proviene de Sudáfrica y está presente en Túnez

V. LLADRÓVALENCIA.

La persistente lucha que han desplegado ante Bruselas los representantes del sector citrícola europeo (sobre todo organizaciones valencianas, como AVA-Asaja, Unió de Llauradors, Comité de Gestión y Cooperatives Agroalimentàries), ha cosechado el éxito al lograr que la Comisión Europea incorpore finalmente la 'mancha negra' en la lista de plagas prioritarias. Esto implicará mayor atención oficial sobre ella y, desde luego, controles fronterizos más rígidos para poder detectar a tiempo la llegada de cítricos importados que estén infectados, para rechazarlos de inmediato y evitar así la propagación del patógeno en Europa.

El Comité de Gestión (CGC) de los Exportadores de Cítricos insistió hasta la víspera de esta decisión en su exigencia de que la UE diera «un giro radical» contra la 'mancha negra', tras confirmarse «que en Túnez hay unas dos mil hectáreas de cultivo infectadas».

Los episodios alrededor de los cítricos tunecinos han sido clave para que Bruselas cambiara de actitud frente a este problema que en un principio creían más alejado, confinado en Sudáfrica, por confiar en los planteamientos defendidos por los sudafricanos con la ayuda de importadores y científicos holandeses. Según lo que expusieron reiteradamente -y Bruselas pensó que sería cierto-, el hongo que provoca las manchas negras que dejan los frutos sin valor comercial nunca podría prosperar en las condiciones agroambientales de la cuenca mediterránea. Por tanto, la UE no debería temer que en el caso de que llegara el patógeno pudiera multiplicarse en plantaciones de España, Italia, Grecia o Córcega.

Sin embargo saltó de repente la gran sorpresa al detectarse -y rechazarse- siete cargamentos de naranjas importadas desde Túnez que estaban infectadas. Esto demostró inesperadamente que sí podía prosperar el hongo en la cuenca mediterránea. Y si estaba en Túnez, podía crecer igual en la otra orilla.

Esto desató las alarmas y quitó razones a quienes sostenían lo contrario. Motivó además que se enviaran técnicos a Túnez, que han confirmado la existencia de al menos dos mil hectáreas afectadas, tras lo cual se ha introducido por fin la plaga en la lista de prioridades a controlar.