Hamburguesas veganas made in Valencia

Adolfo García, en su fábrica de alimentos ecológicos y veganos, en Xàtiva, con algunas de sus elaboraciones. / lp
Adolfo García, en su fábrica de alimentos ecológicos y veganos, en Xàtiva, con algunas de sus elaboraciones. / lp

El valenciano Adolfo García, premiado como 'Mejor Joven Agricultor Innovador' | El galardonado es ganadero y veterinario y ha desarrollado líneas de alimentos ecológicos y elaboraciones vegetales que emulan a los productos cárnicos

Vicente Lladró
VICENTE LLADRÓValencia

El valenciano Adolfo García Sánchez, fundador y gerente de la empresa Ecoiberope, especializada en producir y elaborar alimentos ecológicos y veganos, ha obtenido el premio al 'Mejor Joven Agricultor Innovador', en el Certamen Nacional Joven Agricultor que convoca cada año la organización agraria Asaja y que cumple su quinta edición.

Adolfo García es afiliado de la Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-Asaja), tiene 34 años y es un emprendedor nato. Heredó de su padre la vocación por la ganadería y de su madre la pasión agrícola. Colaboró desde muy joven en la explotación agraria familiar, radicada en Alcudia de Crespins, y estudió Veterinaria.

Mientras empezaba a ejercer como veterinario, especializándose al principio en caballos (en Murcia), compatibilizó la actividad profesional con nuevos empeños formativos, porque ya le rondaba por la cabeza la idea de emprender nuevos caminos.

«España exporta a granel materias primas ecológicas y luego las importa elaboradas»

Cuando estalló la crisis de las 'vacas locas', Adolfo se dio cuenta de que, con aquella prevención momentánea por la carne de vacuno, «emergían nuevos gustos y orientaciones entre muchos consumidores, en las carnicerías se vendían otras cosas». Ahí vio claro que «si nos recuperábamos en casa, porque cayeron drásticamente las ventas en la granja de vacuno, era preciso invertir para diversificarse».

Los cursos de cocina que había realizado le valieron pronto. La mezcla de veterinario-ganadero-cocinero, avezado además en la brega diaria, fraguó en su primera iniciativa: producir embutidos cárnicos ecológicos, logrando además la primera certificación oficial como tal para sus elaboraciones.

El paso siguiente lo llevó a extenderse en productos vegetarianos, luego veganos, sin aditivos, y hoy dispone de una amplia oferta de platos preparados que no deja de crecer. En la actualidad cuenta con una granja ecológica en Montesa y una fábrica en Xàtiva, donde elabora más de 250 productos y platos preparados que se distribuyen a través de tiendas especializadas, venta on line y también en la cadena de supermercados Consum, con una demanda al alza.

Salud y medio ambiente

La inquietud de este joven empresario le ha llevado a realizar un gran salto adelante, posicionándose en un mercado que valora cada vez más la oferta de alimentos saludables que respetan al máximo el medio ambiente, adaptándose a las nuevas tendencias de consumo con el desarrollo de líneas innovadoras

Entre otras elaboraciones sugerentes, Adolfo cita como ejemplos la 'Tomasada' (elaboración vegetal que se asemeja a la sobrasada pero sin nada de carne), 'Veganeso' (elaborados vegetales sin lactosa alternativos a los quesos), 'Especieco' (especias, hierbas y condimentos ecológicos), La Biogranja (línea de alimentación ecológica).

Adolfo García asegura que sus hamburguesas veganas no tienen nada que envidiar, en cuanto a sabor y textura, a las de origen animal, hasta el punto de que un consumidor cárnico no la extraña. Y ese es su objetivo, no sólo atender una demanda digamos convencida, sino ofrecer productos que no desdigan de otros y no pierdan valor nutritivo, presentación, diversidad..., para poder captar nuevos clientes. De este modo no sólo combina harinas de garbanzos y mijo en busca de aportar adecuadas fórmulas proteicas, sino que se adentra en las preparaciones de patés veganos, emplea imaginativas aportaciones de setas y diversas hierbas aromáticas y condimentarias (tomillo, romero, orégano...) o busca cómo sustituir con acierto la sangre que se emplea tradicionalmente para hacer morcillas a base de remolacha y algarroba.

Asombra oírle hablar de «la chistorra vegetal», de las maravillas que pueden hacerse con la soja o cuando explica que para sus embutidos también trabaja con «tripa vegetal», que está hecha de algas.

En su camino profesional de lo cárnico (que no abandona, en ecológico) hacia lo vegano resultó fundamental a su asistencia a ferias especializadas de Suecia y Dinamarca, donde captó con rapidez cuál era la evolución que empezaba a extenderse y que llegaría pronto a España. Él tenía que ser de los primeros en estar en el sitio oportuno del mercado y sus conocimientos facilitaban los pasos a dar.

Va tan por delante que se percata incluso de que hay competidores emergentes que no cumplen con igual rigor los postulados y las exigencias que él mismo sigue como pautas normales. Pero también sabe que quienes buscan lo mejor y saben diferenciarlo acaban reconociendo lo que hace, y por ello ahora anda enfrascado en preparar muestras para importantes cadenas y definir estrategias a seguir, así como la probable ampliación de sus instalaciones.

Patés para mascotas

Es tal la avalancha de ideas y proyectos que desgrana que el listado sería interminable. Tan pronto te cita sus brochetas vegetales con salsa de barbacoa que te habla de sus próximas exploraciones de negocio en el mundo de la alimentación vegetariana para animales de compañía. Pero ¿cómo es esto, también perros y gatos veganos? Sí, por supuesto, al igual que sus dueños. Y para satisfacer tal demanda acaba de registrar la marca 'Veggi Guau', una línea de patés vegetales para chuichos.

Un auténtico pionero que no para de innovar. Ahora está preparando una nueva línea de «pizzas veganas hechas con agua de mar», y al mismo tiempo quiere ampliar su oferta de 'quesos' verdes trabajando la harina de pécol y el agua de coco para obtener «mozzarella y cheddar con aire veganero».

Como ha destacado el presidente de AVA, Cristóbal Aguado, «el caso de Adolfo constituye un ejemplo de éxito empresarial en un contexto generalizado de crisis agraria y abandono de campos». Adolfo explica las claves de su trayectoria: «Realizar un estudio pormenorizado de las tendencias y gustos de los consumidores, viajar y aprender de las experiencias de otros países, diversificar los ingresos, no parar de innovar y desarrollar nuevos productos, y no rendirse ante las muchas dificultades que surgen, sino superarse día a día para seguir mejorando».

Por otro lado ha detectado que «en España producimos muchos alimentos ecológicos y los exportamos en su mayoría a granel, sin elaborar, y luego importamos productos procesados, muchas veces con nuestra materia prima, y ese mayor valor añadido lo pagamos a un precio más elevado», por lo que recomienda que se apueste por este sector para cambiar esta situación negativa y «aprovechar el gran potencial de crecimiento».