La gran floración de azahar multiplica los enjambres silvestres de abejas

Miles de abejas en un enjambre silvestre que han formado en un almendro y, arriba, otro en fase inicial en un naranjo. / domingo
Miles de abejas en un enjambre silvestre que han formado en un almendro y, arriba, otro en fase inicial en un naranjo. / domingo

Las colonias anidan en árboles y casas | Los apicultores profesionales logran cuajar una de las mejores campañas de primavera en la producción de miel

V. LLADRÓ VALENCIA.

Hacía tiempo que no se veía cosa igual. Entre la exuberante floración de azahar en las áreas citrícolas y la del romero en las zonas forestales, han fraguado una situación como pocos años ocurrió, lo que se está traduciendo en una campaña de primavera extraordinaria para los apicultores profesionales, con gran producción de miel y con las colmenas bien pobladas para afrontar con garantías las siguientes etapas de floración en sus rutas de trashumancia.

Fruto de todo ello es también la fuerte multiplicación que se observa -y se padece en ocasiones- entre las abejas silvestres y las que salen de los colmenares en busca de nuevas ubicaciones. Las nuevas colonias anidan en árboles y edificios, tanto en el medio rural como en el urbano, y como consecuencia se suceden los sustos y los problemas. Agricultores que de repente no pueden abrir una caseta de riego o un almacén en medio de unos campos naranjos, porque dentro está lleno de abejas que se colaron por cualquier resquicio y han formado enjambres; cuadrillas de collidors y de podadores que de golpe huyen despavoridos porque les han hinchado a picaduras y no pueden ni acercarse a unos árboles ni tampoco a un ribazo repleto de estos insectos, de normal benefactores; colegios en el centro de la ciudad que reclaman la presencia de bomberos para que retiren un enjambre, apicultores que son llamados a resolver la misma papeleta en un balcón de la plaza del pueblo...

En las comarcas citrícolas se ha visto este año menor presencia de apicultores profesionales que otros años porque la abundancia de la floración espontánea en los montes de las zonas del interior les ha animado a no moverse de la puerta de casa, como quien dice; no hacía falta desplazarse. El romero está como nunca, y no sólo en la Comunitat Valenciana, también en Cuenca, Albacete... Entre el azahar y el romero, la campaña va como nunca, y la proliferación de enjambres silvestres también. Lo que contradice con mucha fuerza la doctrina imperante de que las abejas se están extinguiendo.

 

Fotos

Vídeos