El Gobierno invita a los citricultores a que se organicen para competir

Reunión del ministro Planas con el sector citrícola. / LP
Reunión del ministro Planas con el sector citrícola. / LP

Las ayudas previstas se limitarán a reducciones fiscales y avales para préstamos y se estudia restringir plantaciones de algunas variedades

V. LLADRÓ

valencia. El ministro de Agricultura, Luis Planas, invitó ayer al sector citrícola a «trabajar conjuntamente por su presente y futuro», planteando una batería de 14 medidas que en buena medida dependen de la capacidad de los propios actores para organizarse mejor y, sobre todo, poner a funcionar la inactiva Intercitrus.

El ministro reunió, junto a la plana mayor del ministerio, a representantes de las comunidades autónomas con cítricos, organizaciones agrarias (salvo La Unió de Llauradors, que no fue invitada y protestó por ello), cooperativas, exportadores, etc. La denominada 'Mesa Nacional de Cítricos' volverá a reunirse dentro de un mes para continuar avanzando en actuaciones a medio y largo plazo.

Las ayudas económicas previstas se limitarán de momento a reducciones fiscales (módulos del IRPF) y subvenciones de avales de Saeca para préstamos por un importe máximo total de 40 millones de euros. Las llamadas ayudas 'de mínimis' desaparecen por ahora de la escena, para decepción de las organizaciones agrarias.

Planas insistió en la necesidad de «llevar a cabo entre todos un diagnóstico sereno y en profundidad de las causas que han ocasionado la crisis» y habló de acciones dirigidas a ajustar la oferta, lo que abarcaría «mejorar sus estructuras», con reconversiones e incluso «restricciones a nuevas plantaciones de determinadas variedades». Cabe entender que dichas variedades serían las más problemáticas de vender, y entre ellas algunas mandarinas precoces, pero, como recordó Cristóbal Aguado (AVA) en la reunión, no existen variedades para sustituirlas, por lo que España podría perder dos meses de campaña si los investigadores no sacan algo nuevo y de éxito.

Otra medida en estudio es la de flexibilizar las condiciones para reconocer organizaciones de productores, favoreciendo así que se formen muchas más de las que hay.