El Frob y KPMG señalan que la CAM ocultó su verdadera situación antes del rescate

Modesto Crespo, en la segunda jornada del juicio contra la cúpula de la CAM. / eFe/fernando villar
Modesto Crespo, en la segunda jornada del juicio contra la cúpula de la CAM. / eFe/fernando villar

Auditores afirman que las ganancias declaradas «no daban la imagen real» por «diferencias sustanciales» de 1.100 millones en reservas

EFE

madrid. Auditores de KPMG y el administrador provisional del Frob en la CAM sugirieron ayer que la caja «ocultó» aspectos relacionados con diferentes operaciones y declararon que su labor estuvo condicionada por la información suministrada por los directivos. Así lo aseguró a la sala el socio de KPMG Francisco Javier Muñoz Neira, que explicó que las ganancias reflejadas en las cuentas del primer semestre de 2011 «no daban la imagen real» de la CAM al existir «diferencias sustanciales» de 1.100 millones en unas provisiones por riesgo de crédito especialmente deterioradas los primeros meses.

Muñoz aseveró, en calidad de testigo, que estas provisiones «no tenían ningún sentido desde el punto de vista contable y económico», y apuntó a la cúpula de la caja por «ocultar» las opciones de titulizaciones, «desconocidas» incluso por el Banco de España, que en 2010 inspeccionó durante meses la entidad.

En la misma línea se pronunció el administrador provisional del Frob, Tomás González, que insistió en que su mandato fue «una cosa precipitada» con el objetivo de «tomar el control de la entidad y llevar a cabo un proceso de venta sin que perdiera valor», para lo que carecía de toda la información necesaria, como los informes de auditoría, que «costó mucho» que se los dieran.

Como hicieran sus compañeros en la sesión previa, explicó que su equipo no aprobó las cuentas presentadas, ya que «ponían de manifiesto que la entidad estaba en beneficio, que desde la cartera no era necesario hacer más dotaciones». Un balance «extrañísimo», al tratarse de una caja intervenida por el Banco de España por sus problemas de liquidez e insolvencia.

Asimismo, relató que fue después, en las cuentas formuladas por el Frob, cuando se destapó un agujero de 1.135 millones, como sostiene el fiscal Luis Rodríguez Sol, que solicita hasta siete años y medio de prisión para ocho exdirectivos de la CAM por falsedad contable y estafa continuada, entre otros delitos.

Sobre las operaciones, reconoció que las titulizaciones y reclasificación de créditos obligaron a reexpresar las cuentas «porque no se sostenían, no tenían capacidad de reembolso», y criticó un derecho de recompra de bonos cuyo riesgo no podría darse de baja como se hizo, generando un beneficio ficticio de 65 millones. Apuntó a las áreas de Riesgo y Planificación y Control, dirigidas por los acusados Francisco Martínez y Teófilo Sogorb, por su responsabilidad en el tratamiento contable de las titulizaciones. En la misma dirección que el socio de KPMG Julio Álvaro, que refrendó que la supresión de estas operaciones del balance «era correcta» en base a la documentación aportada por el exdirector de Información Financiera, Salvador Ochoa, para quien solicitan año y dos meses de prisión.