Francisco Vallejo: «Sólo pedimos al Consell que baje el Impuesto de Sucesiones como prometió»

El presidente de Ivefa, Francisco Vallejo, en la sede del instituto. / Jesús Montañana
El presidente de Ivefa, Francisco Vallejo, en la sede del instituto. / Jesús Montañana

El presidente del Instituto de Empresa Familiar de la Comunitat Valenciana (Ivefa) cumple un año al frente de la entidad y tiene como objetivo hacerla crecer y aumentar la calidad de las actividades

ELISABETH RODRÍGUEZVALENCIA.

El presidente del Instituto de Empresa Familiar de la Comunitat y dirigente de la empresa Isaval, Francisco Vallejo, realiza un balance positivo de su primer año de mandato. Entre ceja y ceja tiene el objetivo de que el Consell baje el Impuesto de Sucesiones tal y como planteó el PSPV en su programa electoral, sin embargo, será necesario el apoyo de sus socios de Gobierno. «Incluso en Compromís hay responsables económicos que ven a la empresa familiar como la ve Ximo Puig», confía Vallejo.

-¿Qué balance hace de este primer año al frente de Ivefa?

-Ha sido fácil porque ya llevaba unos años como vicepresidente, pero también ha sido intenso, no sabía que había que dedicarle tantas horas. Se han hecho actividades que han sido muy potentes, se ha conseguido una nueva base social y hemos organizado una asamblea gratificante.

LAS CLAVES «Tengo la sensación de que nos empeñamos en la profecía autocumplida y que habrá desaceleración» «Sigue habiendo miedo al control. El empresario debe saber que para crecer tiene que tener socios» «Todos estamos muy preocupados porque parece que habrá una salida dura» «La gente piensa que la empresa familiar es un chiringuito, pero las más grandes son familiares»

-¿Cuáles son las prioridades del instituto ahora mismo?

-La primera es evitar que la asociación sea endogámica y seguir abriendo el círculo. También queremos aumentar la calidad de las actividades, con ponentes e invitados potentes. Hemos visto que abrir la asociación a nuevos agentes y socios ha funcionado y que, incluso, ha vuelto gente que ya no estaba.

-¿Cuáles son los retos de la empresa familiar valenciana?

-El mayor reto de las empresas familiares es la sucesión. Hay que saberla hacer bien y cuanto más grande es la empresa y más interlocutores hay, más complejo es. El segundo reto es la profesionalización; unos son visionarios y los otros son gestores y tienes que conseguir que la siguiente generación tenga clara la idea del predecesor pero luego sepa cómo llevar esa idea hacia adelante. Y de ahí sale el tercer reto, el tamaño. El hecho de que la familia crezca y la empresa no es un problema. Es importante que la empresa crezca al igual que lo hace la familia o, sino, tenemos un problema.

-¿Hay alguna peculiaridad en este tipo de compañías en la Comunitat repsecto a la de otras regiones?

-Si coges las principales empresas valencianas, verás que son familiares. Ahí tenemos el ejemplo de Mercadona y Boluda. Aunque el alimentario y el retail son los sectores que más tiran, las empresas familiares valencianas están presentes en todas las actividades. Valencia ha sido una comunidad que siempre ha tenido como líderes a empresas familiares. La gente se piensa que la empresa familiar es un chiringuito en el que trabaja padre madre y, sin embargo, las más grandes resulta que son familiares.

-¿Cree que los empresarios están cada vez más abiertos a someterse al control que exigen algunas fuentes de financiación?

-Sigue habiendo reticencias y miedo al control. A los empresarios nos gusta controlar nuestro negocio y nos cuesta recurrir a fuentes de financiación alternativas porque supone perder una parte del control, ya que alguien te fiscaliza lo que haces. De hecho, tal y como están los tipos de interés, hay un movimiento grandísimo de fondos de inversión queriendo invertir en empresas y, sin embargo, todos intentamos mantenernos en nuestra independencia, pero deberíamos valorarlo si lo que queremos es que las empresas tengan tamaño y crezcan. Yo, como empresario, reconozco que cuesta, cuando lo bajamos a nuestras empresas preferimos dejarlo para otro día. El empresario tiene que saber que para crecer hay que tener socios y colaborar.

-¿Qué le pide al Consell?

-Sólo pedimos que cumpla sus promesas y armonice el impuesto de Sucesiones con el resto de España. Además, es necesaria una política de apoyo a esos intraemprendedores que intentan escalar empresas que ya están constituidas y están generando empleo. Mientras que sí hay ayudas para emprendedores, para estos casos no hay nada.

-Pero esa promesa es del PSPV y en el Consell también está Compromís y Podemos...

-El Psoe es el más grande de los tres y está en mejor posición para la negociación. Hay una voluntad política e incluso en Compromís hay responsables económicos que ven a la empresa familiar como la ve Ximo Puig. Creo Climent es un conseller que valora en alta estima lo que supone la empresa familiar en Valencia.

-¿Hay especial inquietud sobre el desarrollo del 'Brexit' por parte de los empresarios?

-Todos estamos muy incómodos y bastante preocupados porque parece que no hay forma de que se llegue a un acuerdo y que estamos más cerca de una salida dura. Sobre todo el sector agrícola y el turístico están preocupados. No obstante, creo que la crisis económica del 2007 nos ha hecho aprender para no estar absolutamente expuestos a un solo mercado, hemos diversificado mucho.

-¿Y por la desaceleración?

-Ahora mismo no vamos a la velocidad que íbamos el año pasado, pero con la apertura de otros mercados se ha amortiguado esa desaceleración. No obstante, observamos buenos datos en muchas actividades, como por ejemplo, en el sector de la construcción y compraventa de viviendas. Tengo la sensación de que estamos empeñados en la profecía autocumplida. Estamos tan convencidos de que hay desaceleración que al final la tendremos y, sin embargo, estamos registrando los mejores datos de empleo de los últimos años.