El esfuerzo fiscal de los hogares es un 25% superior al que soportan las empresas

El esfuerzo fiscal de los hogares es un 25% superior al que soportan las empresas

El tipo efectivo medio de las personas físicas es el 12,5% tras subir un 15% desde la crisis, frente al 10% de las compañías, que ha caído un 12%

Edurne Martínez
EDURNE MARTÍNEZMadrid

El Informe Anual de Recaudación de la Agencia Tributaria 2017 ha aclarado la polémica suscitada desde que la ministra de Hacienda anunciara su intención de subir el tipo mínimo «real» del Impuesto de Sociedades al 15%. Y se sitúa bajo la misma perspectiva, aunque con matices. Sus datos hablan de una media en los tipos efectivos sobre el resultado contable positivo de las empresas del 10% en 2017. En esta línea se ha movido en los últimos nueve años, aunque desde 2008, justo al comienzo de la crisis económica, el tipo efectivo de las empresas ha caído casi un 12%, mientras que en 2003 el tipo efectivo era del 20,5% (por lo que ha descendido un 51% desde entonces).

Llama la atención que el tipo efectivo sobre las rentas brutas de los hogares subió un 1,9% en 2017 respecto al año anterior debido, según la Agencia Tributaria, al aumento del esfuerzo fiscal en las pensiones que se produce todos los años por la incorporación de personas con pensiones medias superiores a las existentes y «por el efecto de la progresividad en frío común a todos los perceptores de rentas del trabajo». Así, el tipo medio efectivo sube al 12,5% en 2017, con un aumento de casi el 2% respecto al año anterior. De hecho, el esfuerzo fiscal sobre los hogares ha crecido casi un 15% respecto a 2008 cuando el tipo efectivo medio se situaba cerca del 11%.

Este comportamiento refleja los distintos «hitos» por los que ha pasado el impuesto en los últimos años, desde la reforma de 2003 y el posterior crecimiento del tipo, las medidas tomadas en respuesta a la crisis y su retirada, el gravamen complementario de 2012 hasta la reforma de 2015 seguida de una subida del tipo, «habitual en todas las reformas habidas desde 1999», recuerda el informe.

Estos datos revelan que el tipo efectivo medio sobre la renta de los hogares españoles es un 25% superior al de las empresas, lo que parece justificar la decisión del Ejecutivo de Sánchez de subir el tipo mínimo real en Sociedades para aumentar la recaudación y poder hacer frente a las políticas sociales anunciadas o puestas ya en marcha.

No obstante, hay que matizar los datos por la forma de medir los tipos efectivos. Tal y como discute la CEOE la propuesta de Hacienda, es diferente hacerlo sobre la base imponible -beneficio descontando bonificaciones- o sobre el resultado contable -beneficios a nivel mundial de la empresa-. El informe anual de la Agencia Tributaria también recoge el tipo efectivo sobre la base imponible de las empresas y lo citúa en el 20,8%, con un leve aumento del 3% respecto al año anterior. Sin embargo, el esfuerzo fiscal de las compañías tomando la base imponible ha caído un 7,6% desde el comienzo de la crisis y un 17% desde 2003 cuando se situaba en el 24,4%, a solo seis décimas del tipo nominal actual del Impuesto de Sociedades.

La subida del tipo mínimo

La discusión está servida. Más datos a los que hacer referencia tanto desde el ministerio como desde la patronal CEOE, que al poco de conocer la propuesta de Montero se posicionó en contra. El argumento de la titular de Hacienda es que aunque el Impuesto de Sociedades establece el gravamen en el 25%, la realidad es que la mayoría de compañías paga «el 12% o 13%» después de aplicar las deducciones a las que se pueden acoger. En cambio, la CEOE tildó esta postura de «sesgada» y presentó también un informe de tributación empresarial en el que aseguran que la media pagada por las empresas es del 22,5% si se tiene en cuenta en los cálculos la base imponible, y no el resultado contable, ya que si no se estarán incluyendo los beneficios globales de las empresas con «ganancias que ya pagan impuestos en el extranjero».

Asimismo, el presidente de la CEOE, Juan Rosell, destacó que las empresas tienen una presión fiscal superior a la media europea: el 30,4% de la recaudación de los ingresos públicos respecto al total, mientras que la media de la eurozona es del 26,2%. Y con datos del informe 'Paying Taxes' explican que las compañías «soportan una carga tributaria con un tipo real del 46,9% sobre beneficios», frente a una media de la Unión Europea del 41%.

También el último informe sobre la declaración de Sociedades de los asesores fiscales del Consejo General de Economistas (REAF) apuntaba a una mayor recaudación por Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) que por Sociedades. Según sus datos, el Estado recaudó 77.000 millones de euros del IRPF en 2017, mientras que lo obtenido por el impuesto sobre las empresas fue de 23.100 millones. Es más, en el caso de las familias, la recaudación del Estado ha subido un 6% respecto a 2007, pero en el de las compañías ha caído un 48% desde hace diez años, según los datos del REAF.

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