Bruselas estima que una nueva crisis «no está lejos» por riesgos como el 'brexit'

Mercancías en un puerto./Afp
Mercancías en un puerto. / Afp

La Comisión Europea ve peligro de recesión si se cristalizan amenazas como la salida de Reino Unido de la UE sin acuerdo o la guerra comercial entre EE UU y China

Edurne Martínez
EDURNE MARTÍNEZMadrid

La economía europea está pendiendo de un hilo. Riesgos que llaman a las puertas como el 'brexit' sin acuerdo, la guerra comercial entre China y Estados Unidos o la inestabilidad política son las amenazas que pueden traer una nueva crisis, según advirtió el comisario europeo de Presupuestos, Günther Oettinger, en su visita a España.

«Los mejores años han quedado atrás y las perspectivas van a oscurecerse», reconoció el comisario durante su intervención en un desayuno informativo, donde alertó de que «la recesión no estará lejos si confluyen estos riesgos».

Entre las incertidumbres políticas que rodean a la UE, el comisario alemán señaló en primer lugar los riesgos relacionados con una salida desordenada del Reino Unido, añadiendo que sin los británicos España pasará a ser el cuarto mayor país de la UE. «Después del 'brexit', España tendrá una voz más fuerte en el Parlamento, el Consejo y la Comisión», apuntó Oettinger.

Hacienda, «preocupada»

Pero el punto de vista de la Agencia Tributaria no es tan positivo. El director general del organismo, Jesús Gascón, explicó que el 'brexit' es el «gran reto y el factor distorsionador que tenemos a las puertas». En la inauguración del XV Foro de Fiscalidad Internacional organizado por Deloitte confesó estar «preocupado» por el impacto que la salida de Reino Unido puede tener en sectores españoles clave como el agroalimentario, por el alto volumen de exportaciones a este país.

Además, mirando al comercio, Hacienda calcula que debido al cambio de gravamen en las operaciones de ventas y compras de productos y servicios, el incremento de la carga de trabajo en importaciones será del 4%, mientras que en el caso de las exportaciones del 8%.

A la izquierda, Jesús Gascón, director de la Agencia Tributaria.
A la izquierda, Jesús Gascón, director de la Agencia Tributaria. / RC

Gascón explicó que el primer problema en España pasa por el turismo, ya que los pasajeros británicos pasarán a ser extracomunitarios, pero son «1,5 veces más en volumen que el resto de estos turistas juntos», por lo que la carga de trabajo se multiplicará exponencialmente. Así, el director de la AEAT señaló que aunque el riesgo aduanero en británicos es «bajo», las implicaciones en control de equipajes, pasajeros e infraestructuras supondrá un cambio total en el funcionamiento de los aeropuertos.

Y es que la globalización económica ha supuesto que el comercio exterior se haya multiplicado por 260 en los últimos 70 años, lo que supone un «cambio revolucionario» respecto al mundo en el que vivían los españoles solo dos generaciones atrás. En este sentido, el director de la AEAT ha recordado que España no ha sido ajena a este cambio y que incluso las exportaciones nacionales de servicios tienen un peso superior a la media de países europeos por la importancia del turismo.

Así, dos terceras partes de las ventas de las empresas del Ibex 35 se dirigen al exterior, ya que la inversión exterior se ha duplicado cada año desde la década de 1960. En el mismo sentido, la tasa de inversión en España de empresas extranjeras se ha multiplicado por 100 en los últimos 50 años, recuerda Gascón. Por tanto, el impacto de la globalización en la cuenta de resultados del Impuesto de Sociedades es «muy elevado».

Euros a bancos británicos

Por su parte, Fernando Salazar, jefe de la Dependencia Regional de Aduanas explicó que el 'brexit' tendrá un «claro efecto» en el comercio español puesto que el año pasado importamos bienes y servicios de Reino Unido por 11.500 millones y les vendimos 19.000 millones.

El año pasado España importó bienes de Reino Unido por 11.500 millones de euros y exportó por 19.000 millones

Así, instó a las empresas españolas a auditarse para descubrir el impacto que puede tener la salida delos británicos de la UE, ya que lo que antes eran entregas intracomunitarias ahora serán ventas al exterior que puede suponer «hasta tener que contratar un agente de aduanas».

Para hacer frente a los efectos, el Banco Central Europeo (BCE) y el Banco de Inglaterra han firmado un acuerdo de intercambio de divisas para dar euros a los bancos británicos en caso de que los necesiten para protegerse de un 'brexit' duro. El Eurosistema también está preparado para prestar libras a los bancos de la zona euro si fuera necesario.