Unespa reclama mejor trato fiscal al ahorro previsión

La patronal del seguro reclama que el 40% de lo cobrado en planes de pensiones no tribute en el IRPF si son rentas vitalicias

AMPARO ESTRADAMadrid

La reforma fiscal que está a punto de aprobar el Gobierno se propone fomentar el ahorro mediante un tratamiento «neutral» de los distintos instrumentos. Este anuncio ha alarmado al sector del seguro y la presidenta de Unespa, Pilar González de Frutos, ha advertido que esa neutralidad fiscal «perjudicará al ahorro a largo plazo» porque «a igualdad de trato, cualquier persona siempre va a optar por la inversión a corto plazo». La rentabilidad que pueden ofrecer los planes de pensiones o la previsión social a través de seguros -que son ilíquidos salvo excepciones- «da lo que da de sí y la iliquidez tiene que compensarse con incentivos fiscales», señaló González de Frutos. En concreto, Unespa reclama al Gobierno una «discriminación positiva» para los productos vinculados a la jubilación y para las prestaciones en forma de renta vitalicia. La patronal del seguro propone que la rentabilidad acumulada de los planes de pensiones individuales y de empleo así como los planes de previsión asegurado y de previsión social empresarial no tribute como renta del trabajo al tipo marginal de la tarifa cuando se cobre, sino que se les aplique el tipo fijo del ahorro (19% y 21% en la actualidad). Sólo tributarían como rendimiento del trabajo la devolución de las aportaciones que previamente habría dado derecho a reducir la base imponible.

Además, para incentivar el cobro de los planes de pensiones o asegurados a través de rentas vitalicias y no en forma de capital, Unespa pide al Gobierno una reducción del 40% de la parte de la prestación que corresponde a devolución de aportaciones si toda la prestación o una parte significativa se cobra en forma de renta vitalicia. Esta medida es justo lo contrario al comienzo de la legislación de planes de pensiones, que estableció una reducción del 40% si se cobra en forma de capital.

Por otra parte, con el fin de que las pymes hagan aportaciones en favor de sus empleados, se plantea que puedan realizarlas a planes individuales sin tener que promover un plan de empleo o de previsión empresarial.

Dado que con el actual nivel de ahorro previsión el complemento de las pensiones públicas para los mayores de 50 años es muy bajo, se ha puesto sobre la mesa la posibilidad de convertir otro tipo de ahorro -ya sea inmobiliario o de capital- en rentas vitalicias aseguradas sin que tributen las ganancias patrimoniales o los rendimientos que se pongan de manifiesto en la transmisión. La ley del IRPF actual sólo permite este beneficio fiscal a los mayores de 65 años o dependientes cuando ceden al banco su vivienda habitual por una renta vitalicia en lo que se conoce como hipoteca inversa.

Por último, el seguro quiere que se eleven los límites anuales de aportación para los mayores de 50 años (8.000 euros al año en el caso de los Planes Individuales de Ahorro Sistemático).

El ahorro medio generado en seguros de vida y planes de pensiones por los españoles en la actualidad permitiría obtener una renta mensual vitalicia de 48 euros para complementar la pensión pública. En estos momentos hay 18 millones de ciudadanos con algún sistema de ahorro previsión, pero con una cantidad invertida que sólo incrementaría la pensión pública un 4%, según los datos de Unespa, la patronal del seguro. El ahorro en seguros de vida y planes de pensiones en España representa el 14% del total del ahorro financiero frente al 36% que representa de media europea. Sin embargo, esto no significa que los españoles no ahorren sino que lo hacen fundamentalmente en vivienda.