Sodigei recorta su actividad un 40% pero vuelve a beneficios

Á. M.

Valencia. La empresa compartida por los descendientes de los hermanos Lladró, Sodigei, cerró 2018 con una cifra de negocio de 60.000 euros, tras reducirse un 40% en el pasado ejercicio. Sin embargo, el resultado ha pasado de unas pérdidas de 1,04 millones a sumar un beneficio de 84.713 euros.

Esta firma es de la que penden las empresas participadas conjuntamente por la familia, aunque mayoritariamente de la parte de Juan Lladró. Se trata de la sociedad inmobiliaria Rosal (propietaria de la propia Ciudad de la Porcelana en la que está la fábrica, además de diversos solares e inmuebles) y South Hill, antigua sociedad de inversión colectiva (sicav) de Juan Lladró que se reconvirtió en una tenedora de accione. En total suman unos activos valorados en 58,08 millones de euros tras la venta de la pieza clave de la familia, la empresa de porcelana decorativa el 10 de enero de 2017 al fondo español PHI Industrial.

Tras años de disputas, desde 2007, Sodigei está repartida entre la rama de los descendientes de Juan Lladró, que acapara el 70% de la propiedad con Agroinmobiliaria SL, mientras que los de Juan y Vicente cuentan con un 15% cada uno.