Origen, próximo objetivo de los inversores en la reestructuración de la antigua Lubasa

La compañía, actualmente llamada Mosaiq, no contempla deshacerse de esta división después de haberlo hecho de Saloni y el negocio de la automoción

Á. M. VALENCIA.

La venta de la empresa cerámica Saloni a la británica Victoria PLC por parte de Mosaiq, antigua Lubasa, ha puesto en guardia a los despachos especializados en fusiones y adquisiciones (M&A) y a los interesados en comprar la última filial ajena a la edificación: Origen. Se trata de la firma especializada en materias primas para la construcción en todo su ciclo y la gestión de los residuos de demolición.

Precisamente la revitalización de la actividad inmobiliaria ha hecho interesantes los sectores vinculados a esta actividad en España para los inversores internacionales y fuentes conocedoras de la actividad reconocen el valoración de ofertas.

Las últimas cuentas auditadas (2016) indican unas ventas de 17,26 millones, tras crecer de forma continuada los últimos ejercicio. Desde 2015 está en beneficios y los últimos resultados le permitieron recoger más de dos millones de euros. El EBITDA, utilizado como referencia en las operaciones de compra fue de 6,9 millones en 2015 y de 254.000 euros en 2016. Su principal problema era la deuda, pero la adquisición por Atitlan de la matriz le ha permitido reducirla significativamente.

Aunque era conocida la voluntad del actual máximo accionista, Atitlan, de deshacerse de todo lo que no esté vinculado al negocio de la construcción; lo que transmiten los últimos movimientos es la celeridad en la toma de decisiones. No en vano, la empresa cambió de propietario en agosto de 2017, vendió la división de aparcamientos en enero de 2018, pasó a manos de Luis Enrique Batalla la división de concesionarios y la participación en la azulejera New Ker en junio; y el lunes se hacía pública la venta de Saloni a Victoria PLC, dueña ya de Keraben.

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