Ford reprograma la exportación de modelos a Reino Unido por el incendio de un buque

Labores de extinción en el buque Grande Europa de Grimaldi ayer. / EFE

El siniestrado Grimaldi Grande Europa debía recoger vehículos en Valencia con destino al puerto británico de Southampton

Álvaro Mohorte
ÁLVARO MOHORTEValencia

El incendio del carguero portavehículos Grimaldi Grande Europa ha afectado al embarque de modelos de la compañía automovilística Ford del Puerto de Valencia. Fuentes portuarias apuntan que la multinacional está teniendo que reordenar el envío de unidades fabricadas en Almussafes con destino al mercado británico, siguiente destino del buque después de Valencia, concretamente, Southampton.

A diferencia de otras mercancías, como las que se transportan en contenedores, los coches requieren unos buques especiales, como el siniestrado, con una estructura muy similar a un inmenso aparcamiento. Al haber un menor número de buques de estas características, solucionar incidencias como estas resulta menos sencillo que con otra carga.

El Grande Europa es un 'car carrier' de 183 metros de eslora con bandera italiana de 20 años de antigüedad. El carguero, que se siniestró a unas 15 millas de Cabrera, el Parque Nacional al sur de Mallorca, había partido del puerto italiano de Salerno, al sur de Nápoles, y su destino era el puerto de Valencia. En este emplazamiento previo al siniestro es habitual la carga de Jeep Renegade y Fiat 500X, de producción italiana.

Las llamas hicieron saltar las alarmas cuando el barco navegaba al sur de Mallorca con 1.800 coches

Anteriormente había pasado por los puertos turcos de Golcuk y Gemlik, procedente de la instalación israelí de Ashdod. Este tipo de transportes cargan y descargan para el transbordo a otros barcos de menor tamaño en los puertos de la ruta, como suben y bajan pasajeros de una línea de autobús.

Los efectivos de Salvamento Marítimo, extinguiendo el fuego en el Grande Europa de Grimaldi
Los efectivos de Salvamento Marítimo, extinguiendo el fuego en el Grande Europa de Grimaldi / EFE

El buque de carga italiano Grande Europa, se incendió sobre las 4.20 horas de ayer cuando navegaba con 25 tripulantes y 1.843 coches en sus bodegas a 22 millas (46 kilómetros) al sur de Mallorca cuando se dirigía a Valencia, terminó siendo remolcado al puerto de Palma. Un portavoz de Salvamento Marítimo informó a EFE a primera hora de la tarde de como el remolcador de altura Marta Mata trasladó el mercante hacia la capital balear una vez el fuego había quedado «prácticamente extinguido».

Quince de los tripulantes fueron evacuados en el helicóptero Helimer 205 hasta el barco de la Armada Martín Posadillo, que regresaba de prestar apoyo logístico en operaciones, según informó la Armada. En la operación por el incendio del Grande Europa participaron también un remolcador y dos barcos de Salvamento, así como otro helicóptero y la embarcación de la Guardia Civil de Baleares.

La recuperación de la carga puede producirse a lo largo de las próximas semanas, retrasando la entrega

Los tripulantes evacuados recibieron atención médica en el buque militar, aunque no tuvieron lesiones de consideración. Los otros diez miembros de la tripulación, incluido el capitán, permanecieron a bordo ayudando en la extinción del fuego. En prevención de posibles vertidos tóxicos del buque incendiado se activaron los planes preventivos autonómicos y estatal.

El Puerto de Valencia cerró el año 2018 con récords en tráfico de contenedores -5,18 millones de TEUs manipulados (contenedores de 20 pies o 6,1 metros de longitud)- y de automóviles, con 820.221 unidades. Estas cifras sitúan el puerto como líder del sistema portuario español en tráfico de automóviles, superando por primera vez a Barcelona, y el primer puerto español y del Mediterráneo en alcanzar la cifra de los contenedores, según la Autoridad Portuaria de Valencia (APV).

14 meses desde el siniestro de Maersk en Omán

La noche del 8 de marzo de 2018, decenas de empresas valencianas se vieron afectadas por el incendio del portacontenedores Maersk Honam a 900 millas náuticas al sudeste de Salalah, en el Sultanato de Omán. El fuego afectó a 700 contenedores y la compañía naviera confirmó el fallecimiento de uno de los tripulantes y la desaparición de otros cuatro. Entre el centenar de empresas valencianas afectadas se contaron relevantes firmas de productos químicos y limpieza.

El buque transportaba 7.860 contenedores, pero la zona dañada fue la de la proa y el puente sirvió de cortafuegos. Maersk declaró el siniestro como «avería general», obligando a todos los propietarios de mercancías a constituir garantías financieras, a través de sus seguros de mercancías. Los que no contaban con este servicio contratado tuvieron que afrontar igualmente los pagos del rescate de la carga.

La descarga de los contenedores no siniestrados no se completó hasta el 15 de junio de ese año, momento en el que pudieron ser embarcados en otro cargueros y llegar finalmente a su destino. Esta operación fue especialmente complicada por las altas temperaturas que se registraron y el delicado estado de la embarcación.