Una empresa valenciana nacida para enfrentarse al viento

Una empresa valenciana nacida para enfrentarse al viento

La valenciana Aerox produce los recubrimientos de las aspas de los aerogeneradores de firmas en EE UU, Asia y Europa | Nació de QMC, firma familiar dedicada a los tratamientos de piedra natural y cerámica, al ver cómo los resultados superaban sus previsiones

Álvaro Mohorte
ÁLVARO MOHORTEValencia

La respuesta estaba en el viento. Eso es lo que vieron en la empresa familiar valenciana QMC cuando en 2015 detectaron un nicho de negocio para el que estaban capacitados, pero que quedaba fuera del ámbito de los productos y procesos al servicio de los fabricantes de piedra natural y cerámica, su actividad en los últimos 30 años.

La evolución de la producción de electricidad por medio de aerogeneradores ha hecho que estos aparatos se enfrenten a problemas que, siendo evidentes, no son nada fáciles de resolver. Uno de ellos es la resistencia a la fricción con el viento de las aspas, un caballo de batalla para el que en QMC encontraron una solución. «Desarrollamos recubrimientos más resistente, un negocio con un gran potencial, y para el que creamos una compañía con plan de negocio más agresivo: Aerox», señala Raúl Cortés, CEO de la empresa.

La compañía se constituye en 2014 como una 'spin-off' de la división de energía de QMC y desde un primer momento se alejan de la fórmula más clásica y buscan a fondos y sociedades de inversión que les acompañaren aunque ahora buscan un socio industrial. Igualmente, desarrollan su producción en función de nichos en los que ser punteros. Así, una de las claves de la marcha de Aerox es el desarrollo de polímeros para la protección del borde de ataque de las palas, debido al progresivo aumento del tamaño de los aerogeneradores y la potencia de fricción con el aire que esto provoca, especialmente en la instalación en alta mar. Un problemas para el que pocos han planteado soluciones.

La compañía plantea reforzarse ahora con socios industriales tras captar inversores

Fruto de este perfil, la compañía ha experimentado una rápida expansión internacional, que le ha llevado a tener presencia en Europa, Asia (donde ya cuenta con un centro logístico en China) y finalmente Norteamérica. «Nuestro plan de negocio pasaba por reforzar nuestra cadena de suministro en América para garantizar un crecimiento sostenible en esta zona de gran importancia estratégica para el sector en los próximos años», señala Cortés.

De hecho, la empresa valenciana comercializa sus productos en EE UU desde 2018, y tras la reciente constitución de un filial, tiene previsto abordar la estratégica implantación de una unidad productiva durante 2019. La operación ha sido coordinada por los despachos Aktion Legal Partners, asesor habitual de Aerox, y Garrigues a través de su oficina en Nueva York.

Éste es el paso más ambicioso de la compañía, en opinión de sus responsables, porque «el sector eólico americano es un mercado muy dinámico, con unas exigencias muy altas en calidad y nivel de servicio, por lo que es prácticamente imprescindible tener presencia local para ser competitivo», señala Raúl Cortés.

Ante el actual escenario de contención del crédito bancario convencional, la empresa ha encontrado otras vías menos convencionales y muy en la línea de la nuevas empresas tecnológicas. Desde 2017, la compañía ha sumado más de 1,7 millones de euros entre financiación pública y privada, a través de fondos de inversión y 'business angels'.

Tras una primera ampliación de capital en 2015, Inversores de Tech Transfer UPV, fondo impulsado por el Consejo Social de la Universitat Politècnica de València y la gestora Clave Mayor, completaron la segunda ronda de financiación de la compañía entre 2017 y 2018, con el objetivo de satisfacer las necesidades derivadas de la expansión internacional. A su vez, decidieron entrar en el Entorno Pre Mercado, un proyecto común entre Bolsas y Mercados Españoles (BME), gestora de las bolsas en España, y la Asociación Nacional de Business Angels, Big Ban Angels, para que las 'startups' puedan acceder a nuevos inversores y conozcan el funcionamiento del mercado bursátil, potenciando el acceso a la inversión privada.

El negocio no le va a la zaga. Con las últimas cuentas publicadas, la compañía ha alcanzó una cifra de negocio de 1,6 millones de euros en 2017, un 50% más que un año antes, como inicio de una marcha ascendente que continuó en el pasado ejercicio. 2018 también ha sido un año de éxitos para los nuevos desarrollos de Aerox, según sus responsables. En la primera mitad del año, la empresa obtuvo una financiación de un millón de euros dentro del programa SME Instrument H2020 de la Unión Europea para la protección del borde de ataque de las palas, entre otros avances.

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