Bayer investiga soluciones alternativas al glifosato

Aplicación de glifosato con máquina de ultra bajo volumen. / v. ll.
Aplicación de glifosato con máquina de ultra bajo volumen. / v. ll.

Todos los intentos de apartar el producto más usado contra malas hierbas chocan con la evidencia de que no hay sustituto con igual eficacia y coste La firma alemana mantendrá el herbicida y a la vez invertirá 5.000 millones de euros en 10 años en busca de otros métodos

V. LLADRÓVALENCIA.

La compañía alemana de fitosanitarios Bayer ha asegurado que mantendrá la fabricación y distribución del herbicida glifosato, pero al mismo tiempo ha anunciado su decisión de invertir 5.000 millones de euros durante los próximos diez años en busca de nuevas soluciones para combatir las malas hierbas en los cultivos agrícolas.

Bayer adquirió el año pasado la firma estadounidense Monsanto, centrando probablemente su mayor interés en los logros de la empresa norteamericana en materia de cultivos transgénicos a nivel mundial, pero con la compra 'heredó' también los problemas adheridos al Roundup, la marca del herbicida con glifosato de Monsanto. Con dicha 'herencia' iban aparejadas multitud de demandas judiciales de personas que plantean ante los tribunales haber sufrido diversas dolencias (cancerígenas, nerviosas, motoras...) por culpa de utilizar dicho herbicida sin haber recibido suficientes informaciones y advertencias sobre su peligrosidad potencial para las personas.

Por el momento Bayer ya acumula sentencias condenatorias que la obligan a indemnizaciones multimillonarias (pendientes de recursos judiciales) y parece que hay varios miles de demandas en espera. Curiosamente, son en su gran mayoría demandas contra el Roundup, no se conocen datos similares contra otras marcas de herbicidas con la misma formulación de glifosato. Esta sustancia química empezó siendo exclusiva de Monsanto, la casa obtentora, pero hace años que vencieron las patentes y quedó libre su fabricación y venta, por lo que ahora hay cientos de marcas, quizás miles en todo el mundo.

La cadena de condenas ha hecho descender los beneficios y la cotización de las acciones de Bayer, que, no obstante, ha recurrido las sentencias contrarias y confía que en instancias judiciales superiores se tengan más en cuenta razones científicas a su favor, para eximir de culpas a un herbicida que cuenta también con múltiples estudios que aseguran que no es dañino para las personas si se siguen las instrucciones de uso.

Sin embargo Bayer no pierde el ritmo y anuncia fuertes inversiones en investigación y desarrollo para buscar alternativas. En ello debe pesar sin duda que la 'mala fama' cobra cuerpo entre la opinión pública, por lo que el glifosato puede sufrir serias restricciones de uso, si no la prohibición total.

Algunos países, como Francia, han dicho que piensan retirarlo en pocos años. El mayor problema es que este producto es el más utilizado en todo el mundo contra las malezas en cultivos y no se cuenta con alternativas eficaces y baratas como él. Hay que buscarlas, desde luego, y en ello están, Bayer y otros. Serán productos químicos diferentes, más selectivos y menos problemáticos, pero sobre todo se dispondrá de otros métodos de lucha, como desbrozadoras más perfeccionadas, o máquinas que electrocutan las plantas que se desea eliminar, como el prometedor prototipo que ya presentado con éxito la marca de tractores Case.