La empresa valenciana líder en España en la producción de semáforos

Semáforo del cruce la calle de San Vicente y la plaza de La Reina, donde se ubicó el primero de Valencia en 1930. / j. signes
Semáforo del cruce la calle de San Vicente y la plaza de La Reina, donde se ubicó el primero de Valencia en 1930. / j. signes

La valenciana Industrias Saludes lidera la producción nacional de semáforos y señalética e invierte un 15% en innovación

Á. MOHORTE

Una empresa que vive para el tráfico no puede estar quieta. Esto le pasa a Industrias Saludes, un grupo empresarial valenciano que desarrolla su actividad en el campo de la señalización, la seguridad vial, la movilidad y el equipamiento urbano... y que invierte hasta un 15% de su facturación en innovación. De su fábrica en Alcàsser han salido buena parte de la señalética y los nuevos semáforos de ciudades como Valencia, Madrid, Barcelona, Sevilla, La Coruña y Huelva. En 2010 desarrollaron el mayor proyecto de señalética urbana de Europa, renovando completamente la ciudad de Torrejón de Ardoz (Madrid). La abrupta interrupción de las licitaciones públicas fruto de la crisis le han hecho buscar nuevos mercados en el norte de Europa, Marruecos y, ya en América, en Colombia o El Salvador.

Habitual en proyectos de los institutos tecnológicos en los que está presente, desde hace 10 años cuenta con la filial Trafic Futura, la empresa a través de la que invierte en el desarrollo de innovaciones. Como fruto de esta decisión, uno de sus grandes frutos ha sido la creación de su propia óptica para semáforos LED con un porcentaje de fallos de un 0,01%, un ahorro energético del 94% y una duración de 10 a 11 años. Su presidente, Fernando Saludes, es la tercera generación de una familia de empresarios en la que fue su padre quien dio el salto desde un taller mecánico a la compañía de referencia en la que se ha convertido. Saludes nunca ha ahorrado palabras de admiración hacia su progenitor y artífice del espíritu que siguen impregnando a la compañía.

Su historia empieza como la de tantos otros españoles que tuvieron que enfrentarse a la postguerra española y escribir el futuro del país en prácticamente una hoja en blanco. Después de trabajar en la Hispano Suiza y de recorrer media Europa, planteó distintas innovaciones que se concretaron en proyectos dispares, que incluyeron hasta proyectores domésticos de cine para películas de Walt Disney.

Al cortarse la licitación pública con la crisis, la encontró en Marruecos, Europa y América

Sin embargo, los grandes éxitos de la compañía llegarían en los años 70 y 80. El primero, patentando y produciendo las tiras de goma que se atornillaban en la parte baja de los chasis de los coches para descargar la electricidad estática. Y el segundo, el indicador de tarifas para taxi que se instala por medio de un sistema magnético en los techos de los vehículos.

Su hijo es el que se ha tenido que enfrentar a la última crisis y, tras superar con nota la tempestad, está sabiendo navegar en la inestabilidad que se ha abierto en la economía internacional. La práctica desaparición de las licitaciones públicas en 2008 obligó a la empresa a tomar medidas laborales y lanzarse a la búsqueda de nuevos mercados con los que han podido remontar frente a la desolación generalizada de buena parte del sector.

En las últimas cuentas presentadas destacan como afrontaron 2017 con una estrategia conservadora, consistentes en consolidar la cifra de negocio recurrente obtenida durante el 2015, aunque su previsión sea crecer un 8% frente al año pasado. Hay que tener en cuenta que el ejercicio 2016 fue para Industrias Saludes un año de consolidación de la recuperación iniciada en 2014, y supuso el tercer ejercicio consecutivo de resultados positivos significativos. Todo ello, a pesar del descenso en la cifra de negocio respecto al año anterior, motivado por el parón político del segundo semestre del año 2016 y por las ventas extraordinarias generadas en el 2015 debidas a la adjudicación de un gran contrato para la señalización semafórica urbana.

De todos modos, pudieron compensarlo con la implementación rigurosa de los planes de optimización y mejora de su modelo de negocio, lo que permitió a la empresa cerrar el ejercicio 2016 con un beneficio después de impuestos de 320.270 euros; un EBITDA de 809.163 euros; una cifra de negocio de 9.630.922 euros y un Cash-Flow positivo de 625.169 euros.

«A pesar de la complejidad política y económica de la etapa que se está atravesando actualmente, tenemos la confianza de que en los próximos años se irán encauzando correctamente los grandes retos a los que se enfrenta economía mundial», apuntan en su memoria de actividades.

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