Dudas e improvisación en el estreno de la obligación de fichar a diario

Una trabajadora de una empresa valenciana ficha al término de su jornada laboral./Jesús Signes
Una trabajadora de una empresa valenciana ficha al término de su jornada laboral. / Jesús Signes

Sistemas transitorios con papel y bolígrafo, estadillos personales o 'apps' para cumplir la exigencia legal

Inés Herrero
INÉS HERREROValencia

El estreno del registro de la jornada diaria de los trabajadores estuvo marcado por dudas e improvisación entre las empresas valencianas que, como las del resto de España, desde el domingo están obligadas a controlar la hora de entrada y salida de su plantilla.

Fuentes de la patronal señalaron a LAS PROVINCIAS que «en muchas empresas ya hay un sistema implantado» para fichar, «pero en muchas otras todavía no lo está o se encuentra en proceso de negociación», una circunstancia que deben poder acreditar con las actas pertinentes en caso de inspección.

Más información del registro de jornada

Entre quienes hicieron los deberes para cumplir esa exigencia pese a que el Ministerio hasta ayer no publicó la guía para ayudarles, algunos con «sistemas transitorios de papel y boli», las dudas se centran en cómo registrar la jornada de quienes no están en el centro de trabajo, se desplazan o tienen tiempos de disponibilidad, como los directivos y mandos intermedios.

«Va en detrimento de la gestión flexible del tiempo de trabajo», advierten desde la CEV sobre una medida que «supone, con carácter general, un incremento de costes y una carga burocrática añadida».

También desde la Federación Empresarial Metalúrgica (Femeval), el secretario general, Alejandro Soliveres, pone el foco en el teletrabajo, el personal de guardia o los desplazados, que están en la obra, van de empresa en empresa o se ocupan de servicios postventa. Sin olvidar la «necesidad de garantizar la desconexión digital» en caso de optar por 'apps' con geolocalización.

«Esa rigidez de control horario va un poco en contra de los tiempos y de las nuevas formas de entender las relaciones laborales«»

«Esa rigidez de control horario va un poco en contra de los tiempos y de las nuevas formas de entender las relaciones laborales«» ALEJANDRO SOLIVERES, SECRETARIO GENERAL DE FEMEVAL

«Esa rigidez de control horario va un poco en contra de los tiempos y de las nuevas formas de entender las relaciones laborales», apunta Soliveres, a falta de ver «qué aporta al control efectivo de las horas».

Entre las muchas empresas que consultaron cómo registrar la jornada desde este lunes, hay quien recurre a «una hoja o estadillo que se da al trabajador» para que rellene a mano cuándo empieza y cuándo acaba. Esa es la fórmula elegida también por el agricultor Juan José López, socio de AVA y dueño de una empresa que contrata a personas para realizar labores de poda o recolección en múltiples explotaciones de la zona de Fontanars y Ontinyent.

Según indica, en el campo están «preocupados de verdad» por cómo afrontar «otro problema más para las empresas, un gasto más, que será difícil de trasladar» a sus clientes en un contexto de dificultades.

Desde la Asociación Valenciana de Agricultores aseguran que «hay una incógnita alarmante» acerca de si habrá reglamento específico para el sector agrario y advierten de que, en caso contrario, «el caos está servido» porque esa obligación de fichar «es una carga burocrática absurda e inaplicable» en el sector agrario, que se caracteriza por la temporalidad y por tener a los trabajadores repartidos entre distintas parcelas.

«Es un coste más que evidencia desconocimiento de la realidad, porque más de 60.000 negocios de la Comunitat no tienen un centro de trabajo»

«Es un coste más que evidencia desconocimiento de la realidad, porque más de 60.000 negocios de la Comunitat no tienen un centro de trabajo» rafael pardo, presidente de ata en la comunitat

Para el presidente de ATA en la Comunitat, Rafael Pardo, «es una medida desproporcionada, un coste más que evidencia desconocimiento de la realidad, porque más de 60.000 negocios de la Comunitat no tienen un centro de trabajo». A su juicio, al «desconcierto sobre cómo aplicar la medida, que el autónomo ve como una carga más, otro palo en la rueda», se suma «el enfado por la presunción de culpabilidad que tiene el empresario, parece que todos son defraudadores».

Según Pardo, «la mayoría no están cumpliendo» esa obligación, por la incertidumbre existente o la falta de personal administrativo, al recurrir a gestorías puntualmente.

Para Juan Montero, CEO de Zima Consulting, la clave es hallar «una herramienta sencilla y barata» que cubra las necesidades de cada negocio, en un momento en que «el reto es cumplir esa norma y, a la vez, seguir siendo competitivos en términos de flexibilidad y conciliación».

Empresas reacias a cumplir

«También hay empresas que son relativamente reacias y van a esperar a ver qué pasa», admite, sobre quienes se plantean si «sale a cuenta» pagar los 6.250 euros de sanción máxima por incumplir la obligación de registro y seguir como hasta ahora.

Fuentes jurídicas consultadas por este periódico constatan ese fenómeno e incluyen en el grupo de potenciales incumplidores a empresas que «hacen más horas extra, pagadas, de las ochenta anuales que permite la norma y les compensa más pagar esa multa, que es ridícula, que registrar y tener que cotizar todas esas horas extraordinarias».