Menos dinero contra la mosca

Caquis pudriéndose en el suelo tras caer de los árboles por el pedrisco. Esos frutos son pasto especial para la mosca Ceratitis y facilitan su multiplicación para atacar a continuación otras cosechas sanas./ eaf
Caquis pudriéndose en el suelo tras caer de los árboles por el pedrisco. Esos frutos son pasto especial para la mosca Ceratitis y facilitan su multiplicación para atacar a continuación otras cosechas sanas. / eaf

El Comité de Gestión de Cítricos advierte que no se están atendiendo las circunstancias especiales de este año, lo que pondría en riesgo parte de la exportación El Consell ve insuficiente los fondos del Gobierno ante las plagas de cuarentena

VICENTE LLADRÓ VALENCIA.

La dotación económica oficial disponible esta año para combatir la mosca de la fruta (Ceratitis capitata) es menor que en otras campañas, debido a que el Ministerio de Agricultura ha decidido reducir a cero su aportación, por lo que sólo se contará con el dinero que pueda habilitar la Generalitat. Una grave deficiencia que ha sido denunciada por el Comité de Gestión de Exportadores de Cítricos y que ha merecido que la propia consellera de Agricultura, Elena Cebrián, dejara constancia ante el ministerio de «la insuficiencia de los fondos asignados a la Comunitat» para hacer frente a plagas de cuarentena.

La queja de la consellera cobra mayor relevancia hoy al presuponerse mayor sintonía política entre ambos ejecutivos, el central y el autonómico, lo que suele traducirse habitualmente en gestos de mayor resignación para no afear desde una parte las decisiones de la otra. Pero no ha sido el caso, y la consellera Cebrián ha dejado claro en Madrid que la asignación presupuestaria para la lucha obligatoria contra plagas en la Comunitat Valenciana se queda corta, poniendo especial énfasis en las nuevas necesidades sobrevenidas para hacer frente a la Xylella fastidiosa y haciendo constar el agravio con la Ceratitis.

En la distribución territorial de fondos para la línea del Ministerio de Agricultura 'Prevención y lucha contra plagas', a la Comunitat Valenciana le han correspondido 3.146.414 euros, de los que 278.000 son para el IVIA, como laboratorio de referencia estatal, 1.673.460 para la Xylella, 1.031.971 para el Picudo rojo de las palmeras y 163.000 para el Plan de Vigilancia Citrícola y otros apartados del Programa de Vigilancia de Plagas.

Según ha informado Elena Cebrián, el problema reside en que con la aportación del Gobierno para plagas en la Comunitat «se cubre solo el 50 % de lo solicitado por la conselleria para afrontar las necesidades que plantea la lucha contra la Xylella», y la cantidad asignada en ese punto se ha concedido «a costa de reducir a cero los fondos hasta ahora adjudicados para combatir la Ceratitis capitata». Una decisión que ha merecido el rechazo del Comité de Cítricos, dado que la lucha contra la mosca resulta esencial y es preciso contar con estrategias colectivas de actuación, aparte de las que realice cada agricultor, pues la eliminación de esta plaga es básica, no sólamente para evitar los daños directos en las cosechas de mandarinas y naranjas de maduración precoz, sino también para acreditar el cumplimiento de los férreos protocolos de exportación que exigen muchos países de destino de nuestra fruta, como Estados Unidos, Canadá, China, Japón, Corea...

Los exportadores de cítricos están preocupados por la situación generada, precisamente en un verano en el que la proliferación de fuertes tormentas de pedrisco en diversas comarcas valencianas está propiciando que importantes cantidades de frutas de verano y caquis hayan caído al suelo y estén siendo pasto de la mosca, que encuentra ahí un enorme reservorio desde el que puede multiplicar posteriormente sus ataques sobre las mandarinas de primera estación, a no ser que se apliquen a tiempo convenientes tratamientos que prevengan y eviten este problema potencial.

En estos casos se hace imprescindible la acción oficial, porque se afronta la necesidad de tratar 'de oficio' grandes áreas, estudiando los técnicos de la conselleria las estrategias a seguir para minimizar las consecuencias. Pero al eliminar el Ministerio de Agricultura su aportación económica contra la Ceratitis, desde el Comité de Cítricos se muestra gran inquietud por si las actuaciones necesarias se quedan cortas, advirtiendo que no se están atendiendo las circunstancias especiales de este año, lo que pondría en riesgo parte de la exportación.

La consellera Cebrián ha recordado que para los tratamientos contra la mosca, su departamento solicitó 4,45 millones de euros, destacando al mismo tiempo la importancia de la inversión, porque permite exportar cítricos a países muy exigentes en este punto y abrir nuevos mercados que plantean de inmediato el mismo tipo de exigencia.

La consellera ha explicado además que el plan seguido hasta ahora en nuestra citricultura para frenar la Ceratitis «ha servido de ejemplo durante la auditoría de la Comisión Europea sobre el Uso Sostenible de los Plaguicidas, en la que los auditores se han mostrado impresionados por la estrategia de control que se aplica en la Comunitat Valenciana».

La citricultura española -y la valenciana en especial- es desde hace mucho tiempo líder mundial en la exportación de fruta en fresco, y mantiene tal posición por la calidad del producto y el saber hacer de agricultores y comercializadores. En estos momentos, la saturación de la oferta en la UE y el boicot de Rusia animan la apertura de nuevos mercados, con el estímulo y la colaboración del Gobierno central, que sin embargo corta su asignación presupuestaria para poder garantizar ante esos mismos mercados por conquistar que se cumple adecuadamente en combatir y evitar la plaga que más temen.

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