El Consell y los citricultores anuncian una campaña de promoción sin financiación

Las organizaciones agrarias marcarán los objetivos y los clientes a los que dirigir el esfuerzo publicitario, además de buscar cómo pagarlo

V. LLADRÓ

valencia. La Conselleria de Agricultura y las organizaciones agrarias han acordado el inicio urgente de una campaña de promoción de la naranja valenciana para fomentar su consumo a nivel nacional e internacional. El Consell se compromete a «ayudar a financiar su coste», sin embargo se desconoce de dónde procederá o cómo se recaudará el resto del dinero necesario para sufragarla, a pesar de la urgencia declarada por ambas partes sobre la necesidad de esta acción. También queda por definir «los objetivos y los clientes potenciales a quienes dirigirse», según se señaló ayer desde la Generalitat. Tal cometido recaerá en las propias organizaciones del sector citrícola, y cuando esté todo concretado, «el Consell ayudará a su financiación».

Esta es uno de los cuatro puntos que acordaron ayer los representantes citrícolas con el secretario autonómico de Agricultura, Francisco Rodríguez Mulero; el director general de Agricultura, Roger Llanes, y la directora general de Desarrollo rural, Mª Teresa Cháfer.

Otros dos asuntos acordados también quedan a expensas de lo que concreten los representantes del sector con la conselleria, para establecer los perfiles de los posibles beneficiarios de las ayudas de 'mínimis' que conceda la Generalitat y de los préstamos bonificados que ponga en marcha el Instituto Valenciano de Finanzas. Los préstamos oscilarán entre 30.000 y 50.000 euros por solicitante, para cuatro o cinco años. Los citricultores que pidan ayudas directas deberán acreditar que han sufrido pérdida de rentas.

El cuarto punto se refiere a la pretensión de montar un lobby citrícola en Bruselas, para tratar de influir en decisiones que afectan al sector y contrarrestar las presiones de países competidores. Lo acordado se limita a reforzar la presencia citrícola en la oficina de la Generalitat en Bruselas, aunque el Consell indica que se podría «interactuar con el lobby que conforme el propio sector».

Sin embargo, en la reunión de ayer mismo quedaba latente un elemento de potencial disensión. A diferencia de la reunión anterior, esta vez no fue protagonista Intercitrus, porque la conselleria invitó a La Unió de Llauradors, que no pertenece a la interprofesional, por lo que las demás formaciones que la integran se quejaron. La solución de compromiso fue convocar al 'sector citrícola' (incluida La Unió) y no a Intercitrus, después de haberse propagado su teórico resurgimiento.