Climent tensa el pacto del comercio al maniobrar contra la libertad horaria

El conseller de Economía, Rafael Climent, en Les Corts. / jesus signes
El conseller de Economía, Rafael Climent, en Les Corts. / jesus signes

Las grandes superficies celebran que la justicia les dé la razón y critican que Compromís exija ahora a Sánchez que sea opcional abrir en festivo

I. HERRERO VALENCIA.

«Nosotros cumplimos lo que firmamos y nos gustaría que los demás aplicasen el mismo criterio, porque a veces da la sensación de que no es así», sentencia Joaquín Cerveró, portavoz de las grandes superficies agrupadas en Anged, sobre el malestar creado en el sector por las últimas maniobras del conseller Rafael Climent, de Compromís, para restringir la libertad horaria.

Desde la patronal que representa a El Corte Inglés o Carrefour celebran que los tribunales les hayan dado la razón, al descartar que la declaración de zonas con libertad horaria en Valencia por parte del PP fuese lesiva para el interés general, como reveló LAS PROVINCIAS. «Siempre hemos defendido que no tiene sentido poner palos en la rueda a algo que funciona bien, ni hablar de lesividad cuando se han creado 800 puestos de trabajo», zanja.

Según Cerveró, «la propia realidad va por delante de planteamientos políticos basados en prejuicios», como los esgrimidos por los gobernantes de Compromís para oponerse a la libre apertura en festivo, pese al acuerdo alcanzado por el sector.

Se da la circunstancia de que el pacto firmado por el comercio en diciembre de 2017 para cerrar uno de cada tres festivos en ciudades como Valencia o Alicante incluía el compromiso de enterrar los frentes judiciales y evitar nuevos pleitos, pero la ofensiva judicial de la Generalitat contra la libertad horaria autorizada por el PP en 2013 se mantuvo.

Desde Comercio niegan haber incumplido lo pactado con el sector. Como publicó este periódico, argumentan que no retiraron esa demanda porque cuando se dictó la sentencia, en septiembre aunque se notificó hace días por un error informático, aún estaban pendientes del resultado de la negociación con el Gobierno para evitar que llevase ante el Tribunal Constitucional la última restricción de los horarios.

Para las grandes superficies, no obstante, ese es uno de los gestos por los que «a veces se tiene la sensación de que no todos están cumpliendo lo pactado». El otro, y quizá el principal motivo del malestar con el departamento que dirige Climent, es que rescate en la negociación de las cuentas estatales su pretensión de acabar con la obligación legal de dar libertad horaria a los comercios de ciudades como Valencia o Alicante y de reducir de diez a ocho el mínimo de aperturas en festivo.

Según el portavoz de Anged, «no parece lógico ni razonable ofrecer el apoyo de Compromís a los Presupuestos Generales del Estado a cambio de romper el statu quo sobre las zonas de gran afluencia turística, con la tinta del acuerdo todavía fresca». «Son detalles que dentro del juego político tendrán su explicación pero no favorecen el clima de tranquilidad que se buscaba con el acuerdo, ni la seguridad y estabilidad que necesitamos», sentencia.