Càndid Penalba: «A las empresas del sector textil nos está costando encontrar gente preparada»

Càndid Penalba, nuevo presidente de la patronal textil autonómica Ateval. / lp
Càndid Penalba, nuevo presidente de la patronal textil autonómica Ateval. / lp

Presidente de la Asociación de Empresarios Textiles de la Comunitat | El dueño de Cotoblau, proveedor de Ikea, reclama más apoyo público a la industria y ayudas para renovar el parque de maquinaria

Inés Herrero
INÉS HERRERO

El economista Càndid Penalba (Albaida, 1963), exconcejal del Bloc y vicepresidente de la formación Demòcrates Valencians, procede de una arraigada saga textil y asume la presidencia de Ateval con reivindicaciones como un mayor apoyo a la industria, incentivos fiscales para ganar tamaño y ayudas al sector para renovar un parque de maquinaria «bastante anticuado».

-Su comité ejecutivo combina miembros veteranos con nuevas incorporaciones, ¿es un refleja de lo que está pasando en el sector?

-Sí. Lo he ampliado (a 38 miembros) y creo que hay que contar con los empresarios expertos, que aportan mucho valor y la experiencia de los grandes empresarios que cambiaron la industria de las comarcas centrales, pero incorporar también savia nueva. Y quiero potenciar la presencia de mujeres en el comité, hay ya dos nuevas, Isabel Úbeda (Ubesol) y Mercedes Mataix (Tutto Piccolo).

«Hay grandes compradores dispuestos a pagar más para tener un servicio más rápido y mejores controles»

-¿En qué situación se encuentra el sector, ha superado ya la crisis?

-Se está recuperando, poco a poco aumenta el número de empleos, las exportaciones y el número de empresas. Es un cambio significativo porque venimos de años tan difíciles que hubo gente que pensaba que el textil no tenía futuro en nuestra zona y esa tendencia ha cambiado. Han desaparecido grandes empresas, otras están sufriendo pero también han surgido nuevas que, gracias a la innovación, el diseño, a ser líderes en costes y apostar por el mercado exterior, han tenido éxito.

-¿La clave para sobrevivir es centrarse en el mercado exterior?

-Ha sido importantísimo para incrementar la facturación y sacar productos innovadores. Las tendencias cambian y hay grandes grupos compradores en Europa dispuestos a pagar más para tener un servicio más rápido y con mejores controles de calidad de proveedores europeos, que pueden hacer producciones más cortas que los grandes contenedores de fabricantes asiáticos y enviarlas más ágilmente a los centros logísticos de los grandes jugadores.

-¿Así es cómo logró que su empresa empezase a trabajar con Ikea?

-Fue una sorpresa, quién iba a pensar que una empresa de la zona iba a ser proveedor de Ikea. Todo empezó con llamadas insistentes, coger la maleta, plantarme en Suecia, preguntar, hacer muestras y, a los tres años de insistir, recibí el primer pedido. Luego ya fue una historia de amor, y también de presión, que nos ha permitido crecer muchísimo.

«El comercio tradicional se va a quedar en la mínima expresión, hay que ir a los grandes y la venta online»

-¿Eso demuestra que hay futuro para el textil valenciano? ¿Qué aconsejaría al resto del sector para aprovechar esas oportunidades?

-Yo creo que sí que tiene futuro, si no, no habría apostado por él. Me lo pensé mucho cuando entré en este negocio, pero empecé en 2002 con una nave alquilada de 500 metros cuadrados y cuatro empleados y ahora somos unos 185 y tenemos 25.000 metros cuadrados de naves industriales. Yo les aconsejaría que apuesten por la calidad y el diseño, pero también por dar un buen servicio a los clientes, ágil, y eso ayudará a que puedan ser más atractivos tanto para clientes pequeños como grandes.

-¿Ha cambiado mucho el perfil de empresa en los últimos años, con la crisis y el negocio online?

-Hay empresas nuevas, otras ya no están... En los años 80-90 el textil era un sector muy boyante, se ganaba muchísimo dinero y eso ya no es así, los márgenes son mucho más reducidos, hay que trabajar muchísimo más y ser más innovador pero se presentan oportunidades, por ejemplo con la venta online. Hay que apostar por los nuevos canales porque el comercio tradicional se va a quedar en la mínima expresión, y más en el mercado nacional, así que hay que ir a grandes clientes, grandes distribuidores y venta online.

«Se habla de mileurista pero en realidad es casi dosmileurista, el coste para la empresa es 1.800 euros»

-¿Qué echa en falta por parte de las administraciones públicas?

-Tengo tantas cosas que pedirles... en el plan de industrialización la partida era mínima y la demanda en el textil fue cinco veces superior, mientras en otros sectores sobró dotación. Queremos que apuesten más por el textil, en vista de la demanda para invertir en maquinaria y nuevas tecnologías, incentivos fiscales para la fusión y colaboración entre empresas y dar cotizaciones sociales un poco mejores o beneficios ahí, que ayudarían mucho a aumentar el empleo, mejorar la productividad e, incluso, a hacer mejoras salariales. Se habla de mileurista pero en realidad es casi dosmileurista, el coste para la empresa es 1.800 euros.

-¿Cómo es el empleo en su sector?

-La imagen del mono azul manchado de grasa ha desaparecido, ahora es mucho más ágil, con maquinarias más modernas y gente más preparada. Queremos atraer a gente joven y mejorar la imagen del textil.

-¿En qué debería mejorar?

-En la rama textil de Formación Profesional, en Alcoi, casi no hay alumnos y en la universidad ha desaparecido la especialidad, y eso se va a notar porque necesitamos técnicos, gente muy preparada en marketing... A veces cuando intentas contratar a un director de calidad o de exportación, un ejecutivo, prefieren irse a una industria química o de otro sector antes que al textil, no tenemos una imagen muy atractiva y eso es lo que queremos cambiar.

-¿Les cuesta encontrar mano de obra o temen que empiece a pasar?

-Ya está costando encontrar técnicos preparados, tenemos problemas para encontrar gente que sepa manejar maquinaria de última tecnología. Hay hilaturas que contratan a gente joven para formarla y luego de cada diez, salen cinco buenos. Antes había muchísima gente preparada, con la crisis encontrabas especialistas en hilatura, confección, telares... pero ahora cada vez menos, muchos se han jubilado y la gente joven ha emigrado o se ha dedicado a otro sector o no están preparados.

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