El campo valenciano acumula pérdidas de 439 millones en los últimos doce meses

AVA-Asaja reclama a las Administraciones exenciones fiscales y un plan estratégico para reflotar el sector agrario

V. LLADRÓ

valencia. El campo valenciano no levanta cabeza. Una tras otra se suceden las crisis en diversos sectores, y lo peor es que no se aprecian decisiones políticas y medidas que realmente se vean encaminadas a enderezar la situación. La Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-Asaja) ha realizado un informe que evalúa en 439 millones de euros (305 solo en la citricultura) las pérdidas acumuladas en la última campaña agraria, los últimos doce meses a caballo entre 2018 y 2019. Se trata de un nivel de pérdidas realmente récord, por lo que esta formación agraria reclama a las Administraciones públicas exenciones fiscales a todos los niveles y «un plan estratégico» para reflotar el sector.

AVA está dirigiendo escritos a todos los ayuntamientos valencianos pidiéndoles que aprueben mociones en favor de la agricultura y la ganadería. Se solicita a los consistorios que en el ámbito de sus competencias aprueben iniciativas propias, como la exención del IBI de rústica, y que además se dirijan a la Generalitat y al Gobierno central para trasladarles la grave situación del campo y reclamar la adopción de medidas de mayor calado.

En el ámbito del Ministerio de Agricultura, AVA considera que debería mantener «una interlocución más potente con Bruselas para defender los intereses de la agricultura mediterránea en los tratados comerciales con países terceros». Así mismo se pide la agilización de protocolos asumibles de exportación a nuevos mercados, normativas más flexibles en el marco de las organizaciones de productores, mejoras en la ley de la cadena agroalimentaria, legislación que ponga coto a los daños crecientes de la fauna salvaje y una reducción de los trámites burocráticos.

Al mismo tiempo se espera que el Ministerio del Interior ponga más recursos contra los robos en el campo y que el de Hacienda apruebe reducciones fiscales, incluyendo el módulo cero en el IRPF para las producciones afectadas.

A la Generalitat Valenciana le exige AVA «una implicación más decidida y ambiciosa» con presupuestos concretos, al menos un aumento del 20% de los fondos propios de la Conselleria de Agricultura para inversiones y la urgente aplicación de la Ley de Estructuras Agrarias, que se aprobó precisamente para ello.