Bankia y Sabadell buscan ser más rentables después de superar la crisis

Los presidentes del Sabadell y Bankia, Josep Oliu y José Ignacio Goirigolzarri. / EFE
Los presidentes del Sabadell y Bankia, Josep Oliu y José Ignacio Goirigolzarri. / EFE

Las entidades apuntan a una mayor eficiencia, la reactivación del crédito y la recuperación de la buena reputación como principales retos

Á. M. VALENCIA.

La banca ya ha pasado a otro nivel más allá de los efectos de la crisis. Los presidentes de Bankia, José Ignacio Goirigolzarri, y el Sabadell, Josep Oliu, defendieron la necesidad de mejorar la rentabilidad de la banca española para impulsar la economía frente a los tipos de interés negativos y la reducción del endeudamiento de particulares y empresas, el desapalancamiento.

En el marco de la primera jornada del salón de las finanzas, Forinvest, Goirigolzarri destacó que el sector se enfrenta a la necesidad de afrontar tres retos clave: la rentabilidad, la reputación y una nueva estrategia ante la demanda de los clientes. El banquero destacó como la rentabilidad del sector español es inferior al coste de capital y esto no es sostenible en el tiempo.

Una de las causas de este escenario está en los tipos de interés negativos que se mantienen desde el 5 de febrero de 2016. En el caso de la economía española se une a ello el desapalancamiento de la sociedad, reduciendo al volumen del negocio para la banca. Una normalización de la política monetaria y el final del proceso de caída del crédito generado tras la crisis este año o el que viene, resolverá este problema, según Goirigolzarri.

Por su parte, Oliu añadió que el sector continental se ha visto afectado por factores geopolíticos causados por barreras comerciales, tensiones en los países emergentes y el 'Brexit', a lo que se ha sumado en España las sentencias sobre el impuesto de las hipotecas, que ha dejado un poso de inseguridad jurídica, para el banquero, con el que ha habido que trabajar. «La economía europea debe adaptarse a la nueva situación, con una recuperación débil que no ha ido acompañada de tensiones inflacionistas. Un aumento del rendimiento con la subida de tipos puede ir en beneficio de los ahorradores, al crecer la competencia», aseguró Oliu.

Los retos ahora pasan por la regulación, la nueva arquitectura institucional de la supervisión bancaria, los desafíos tecnológicos, la ciberseguridad, la recuperación de la reputación, la lucha contra las 'fakenews' y el cambio climático, que afecta a la legislación y a las aseguradoras. En el caso de la nueva regulación, esta ha aumentado los costes fijos, pero ha mejorado la solvencia, la liquidez bancaria y ha reforzado el gobierno corporativo y la gestión de riesgos, según el presidente del Sabadell.

«El capital en manos de las entidades es hoy más del doble que antes de la crisis, para evitar que se repita la inyección de fondos públicos a la que se recurrió con la crisis», destacó. Esta mayor solvencia debería reducir los costes, aunque aún no se ha notado, según Oliu.

Por otra parte, sobre la reputación, el presidente de Bankia destacó que, aunque las ayudas le hicieron a la banca española de nuevo solvente y garantizaron el ahorro de los impositores, esto ha venido acompañado de una reducción del 40% de oficinas y plantilla, que se ha concretado en la salida de 80.000 personas.

A su vez, los accionistas han tenido que provisionar el equivalente a un 30% del PIB español. Sin embargo, la sociedad culpa a los banqueros del descenso del nivel de vida, algo que Goirigolzarri no comparte, pero que exige unas excelentes práctica de gobierno corporativo.

Más