Bruselas puede sancionar a España con 2.400 millones en 2020 si no reduce el déficit

La ministra de Hacienda, María Jesús Montero./Efe
La ministra de Hacienda, María Jesús Montero. / Efe

El Banco de España avisa de que existe un «riesgo significativo de desviación» de los objetivos de ajuste fiscal, al tiempo que la deuda externa alcanza su máximo histórico con 2,058 billones

Edurne Martínez
EDURNE MARTÍNEZMadrid

La ausencia de unas cuentas públicas saneadas puede conducir a un agravamiento de las condiciones presupuestarias, si la economía empeora. Así comienza el artículo que ha publicado este martes el Banco de España en el que recomienda al Gobierno que cumpla con las recomendaciones de Bruselas sobre reducir déficit estructural más intensamente si no quiere ser sancionada.

El texto titulado 'La política fiscal en España en el marco de la gobernanza presupuestaria europea' recuerda que según las recomendaciones de la Comisión Europea a España, tras salir del procedimiento de déficit excesivo en 2018, el déficit estructural (el que no depende del ciclo económico) que está situado en el 2% debe reducirse un 0,65% del PIB entre este año y el que viene. Además, ese ajuste «ha de ser compatible» con una tasa de crecimiento del gasto público del 0,6% en 2019 y del 0,9% en 2020.

Por otro lado, el mantenimiento del nivel de duda pública por encima del umbral recomendable del 60% del PIB (actualmente en el 96%) «implica la necesidad de reducirla a un ritmo suficiente para evitar retornar al 'brazo correctivo' esta vez por deuda excesiva», advierte el supervisor. En concreto, el ajuste estructural que la Comisión Europea pide a España para 2019 es del 0,5% del PIB.

Pero las cuentas del Ejecutivo son otras. En la Actualización del Programa de Estabilidad 2019-2022 remitido a Bruselas en abril, el déficit estructural no se reduce sino que empeora un 0,2% este año, mientras que el gasto crecerá un 3,9%, casi tres puntos y medio más que la recomendación de la UE.

Y aunque el Consejo no deberá pronunciarse sobre esta desviación fiscal hasta la primavera de 2020, cuando se hayan publicado los datos de cierre de 2019, la CE ha destacado en una recomendación reciente que para este año existe «un riesgo significativo de desviación respecto a los objetivos». El Banco de España explica que en caso de que se materializara, bruselas recomendaría a España la «adopción de medidas de ajuste». Pero va más allá: «En caso de incumplimiento, podría llevar a la exigencia de efectuar un depósito por importe del 0,2% del PIB», es decir, unos 2.400 millones de euros.

La deuda externa bate récords

Además, el Banco de España también hizo público este martes los datos de inversión internacional neta de España, que revelan que la deuda externa bruta se ha elevado en el primer trimestre del año hasta los 2,058 billones de euros, lo que se corresponde con el 169% del PIB, un 2% más que tres meses antes, nada menos que 43.000 millones de euros más.

De ellos, 19.000 millones se corresponden con transacciones debido a la mayor emisión de deuda o a un mayor porcentaje de compra por parte de extranjeros. Y los 24.000 millones restantes se corresponden con un aumento del precio de los bonos. Del total de deuda externa bruta, aproximadamente un tercio corresponde a deuda de las administraciones públicas, lo que suponen unos 597.000 millones de euros.

Desde la crisis, la deuda externa no ha parado de crecer y año tras año sigue marcando récord histórico. En el año 2007 el porcentaje se situaba en el 144% del PIB, 25 puntos menos que ahora. Por tanto, la Posición de Inversión Internacional Neta (PII) escala hasta el saldo negativo de 945.000 millones de euros, lo que supone un 77,7% del PIB, 14.000 millones más que el trimestre anterior.

El supervisor advierte de que un porcentaje de la PII por encima del 70% aumenta de forma importante la vulnerabilidad de la economía española, por lo que considera aconsejable situarla por debajo en un corto plazo ya que actualmente lo supera en casi 8 puntos.

Este parámetro que indica el nivel de competitividad de un país ha ido mejorando (reduciéndose) porque España tiene superávit frente al extranjero, aunque este último trimestre no le haya ido bien porque ha habido un efecto en los precios o por más transacciones. Pero en 2014 llegó a tocar fondo en el -98%, casi veinte puntos más que la tasa actual, según los datos del Banco de España.