«Una pesadilla que han querido hacer desaparecer»

EFEMADRID

La Fiscalía Anticorrupción denunció ante la Audiencia Nacional que «todo lo que rodeó» la constitución de BFA-Bankia, su salida a Bolsa y posterior nacionalización de la entidad, fue «una especie de pesadilla que los distintos operadores financieros han querido hacer desaparecer» para «minimizar» posibles responsabilidades.

Sin embargo, se «minó la credibilidad exterior de nuestra economía» abocando al país al «mayor rescate bancario de la historia», criticó la fiscal, que se refirió a esos hechos como «un mal despertar para miles de españoles que tienen derecho a saber lo que pasó» y evitar así que vuelvan a repetirse.

Con un tono duro, la representante del Ministerio Público tildó de «inusual» que tanto el Banco de España como la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) aportaran contrainformes «para desvirtualizar» los trabajos de los dos inspectores designados a la causa como peritos judiciales.

A ambos avaló Carmen Launa en la exposición de su informe final, en el que pide ocho años y medio de cárcel para Rodrigo Rato por supuesta estafa a inversores y falsedad contable. La acusación se hace extensible a otras catorce personas, los otros tres exgestores contra los que ya se dirigía el escrito inicial, los exconsejeros miembros de los comités de auditoría, el actual interventor y el socio auditor.

Para ellos pide penas de entre seis años de prisión y un año de cárcel conmutable por multa. Sólo el ex consejero delegado Francisco Verdú se enfrenta a una condena menor, de seis a nueve meses de prisión dado que no se ha probado que «hubiera obtenido información suficiente para calibrar los deterioros».