Deutsche Bank eliminará 18.000 empleos en los próximos tres años

Deutsche Bank eliminará 18.000 empleos en los próximos tres años
EFE

El banco alemán anuncia una «reestructuración radical» que le costará 7.400 millones tras perder 2.800 millones en el segundo trimestre

R.C.Madrid

El banco más grande de Alemania, Deutsche Bank, anunció este domingo que eliminará 18.000 empleos -lo que supone una quinta parte de su plantilla- en los próximos tres años, un plan sin precedentes en la entidad que arrastra desde hace años problemas financieros. Será consecuencia de la reestructuración «radical» y sin precedentes, al menos en las últimas décadas, que se propone acometer. «Hoy hemos anunciado la transformación más fundamental de Deutsche Bank en décadas», manifestó el consejero delegado de la entidad, Christian Sewing. «Estamos abordando lo que es necesario para liberar nuestro verdadero potencial: nuestro modelo de negocio, costos, capital y el equipo de administración. Estamos construyendo sobre nuestras fortalezas», apuntó. Pero esta transformación tendrá un coste humano muy elevado y su pondrá el recorte de una quinta parte de su plantilla, que se reducirá hasta los 74.000 empleados. Estos despidos se suman a los 6.000 puestos que suprimió Deutsche Bank el año pasado, cuando explicó que quería disminuir sus costes en 6.000 millones de euros anuales.

El plan anunciado requerirá gastos por 3.000 millones de euros en el segundo trimestre del año fiscal en curso y provocará una pérdida neta de 2.800 millones de euros, según anticipó la entidad en un comunicado. Para 2019 en su conjunto, Deutsche Bank debería, con toda probabilidad, volver a concluir en rojo, después de haber experimentado una pequeña ganancia en 2018, que fue precedida por tres ejercicios consecutivos de pérdidas. Se trata, en definitiva, de una última oportunidad para el banco, poco más de dos meses después del fracaso de las negociaciones para fusionarse con su principal competidor, Commerzbank, que también atraviesa dificultades. Aquel plan gozaba del beneplácito del Gobierno alemán, inquieto al ver a un elemento clave del sector financiero en riesgo de ser comprado por inversores extranjeros.

Deutsche Bank ha visto cómo en cuatro años se ha reducido a la mitad su capitalización bursátil, hasta el punto de que el pasado viernes valía menos de 15.000 millones de euros -según su cotización bursátil-, lo que lo convierte en una presa potencial de una OPA. «Deutsche Bank juega en primera división y debe tomar las medidas necesarias para que esto siga siendo así», sentenció el ministro de Economía alemán, Peter Altmeier, en la edición dominical del diario 'Bild'.