Casi dos años después nadie se atreve a recomendar alternativas viables de cultivo

Entre las propuestas figuran aguacates, kiwis o pistachos, pero se choca con la falta de agua de riego y la escasa dimensión de los campos

V. LL. VALENCIA.

Desde que comenzó a extenderse la Xylella entre los almendros del norte de Alicante se planteó la necesidad de ofrecer alternativas de cultivos viables para sustituir las plantaciones obligadas a ser destruidas. Pero no es nada fácil encontrar qué se podría plantar con perspectivas de cierta rentabilidad en unas parcelas que, en su gran mayoría, adolecen de escasa dimensión y de algo que condiciona más aún las opciones: la falta de agua de riego, imprescindible para casi todas las producciones o, al menos, para facilitar el crecimiento inicial del arbolado y asegurar después riegos de apoyo en años más secos.

Para mayor complicación, como la Xylella puede hospedarse en más de trescientas especies, la lista de opciones se ve más limitada aún.

El Instituto Valenciano de Investigaciones Agrarias (IVIA), dependiente de la Conselleria de Agricultura, elaboró el año pasado una primera lista de cultivos que potencialmente se presentaban como alternativas viables. Eran estos: aguacate, albaricoquero, algarrobo, caqui, cerezo, granado, manzano, melocotonero, membrillero, níspero, peral y pistacho. Enseguida se vio que no tenían mucho sentido para la gran mayoría de los casos, por deficiencias orográficas o del clima, ausencia de agua o por todo junto.

La Conselleria de Agricultura le pasó el encargo después a la Universidad Miguel Hernández de Elche, que todavía no ha hecho públicas sus conclusiones, mientras esperan los agricultores que les den alguna esperanza de futuro.

Entre tanto, los operarios que se encargan de las tareas de erradicación desbrozan así mismo matorrales de romero y otras especies que también han dado análisis positivos, lo que apoya la hipótesis de quienes sostienen que el avance de la dolencia se presenta sin freno y sería mejor aprender a convivir con ella.