Alarma ante los signos de debilidad del mercado alemán

Cuando Alemania tose, Europa coge fiebre. El empresariado valenciano mira con inquietud el enfriamiento de la demanda teutona de los últimos meses y la información sobre el terreno no llama al optimismo. La locomotora europea hacía pública esta semana que los pedidos a fábrica habían descendido un 1,6% en diciembre y la producción industrial en el último mes de 2018 se redujo un 0,4%, después de cuadro meses de crecimiento negativo. Por si esto fuera poco, las ventas al por menor se han recortado un 4,3%, en su peor registro desde mayo de 2007. A esto se suma que la creación de empleo se considera estancada por sólo incorporar 2.000 nuevos trabajadores en enero.