Agricultura prepara ayudas para cultivos asociativos

Varios agricultores realizan una plantación de lechugas. / p. sánchez
Varios agricultores realizan una plantación de lechugas. / p. sánchez

La conselleria repartirá 10 millones de euros en subvenciones del 40% para inversiones en entidades que tengan al menos diez socios | Es la primera Orden derivada de la Ley de Estructuras Agrarias

V. LLADRÓVALENCIA.

La Conselleria de Agricultura prepara la primera Orden que desarrollará una parte de la Ley de Estructuras Agrarias, para conceder subvenciones de hasta el 40% a inversiones en planes de reconversión y reestructuración colectivos.

En la práctica se trata de una reedición, ampliada y más ajustada a la actualidad, de las antiguas ayudas de cultivo en común, que buscan fomentar la mejora de la viabilidad y rentabilidad de las explotaciones agrarias propiciando un aumento de su dimensión por la vía de aunar iniciativas individuales, es decir, juntar explotaciones pequeñas en entidades mayores. En algunos casos ya están en marcha proyectos de este tipo, sobre todo en el seno de cooperativas que están reflotando tierras donde se abandonaron cultivos e intentan conseguir mayor base territorial mediante arriendos o cesiones temporales por parte de sus dueños.

Las subvenciones que repartirá esta Orden serán por un importe total de 10 millones de euros que, según ha manifestado el secretario autonómico de Agricultura, Francisco Rodríguez Mulero, están reservados para tal finalidad; por tanto no dependen de posibles restricciones o alteraciones presupuestarias no previstas en estos tiempos de escasez en las arcas del Consell.

Podrán ser beneficiarias cooperativas, sociedades agrarias de transformación (SATs) o «cualquier otra entidad asociativa con personalidad jurídica que agrupe a personas físicas o jurídicas» y tenga entre sus objetivos la gestión conjunta de la explotación. Otro requisito es que las entidades solicitantes tengan como mínimo diez socios.

Serán auxiliables las compras de tierras hasta un máximo del 10% de la inversión total. Además, las actuaciones encaminadas a implantar cultivos permanentes, reinjertadas y adecuación de los marcos de plantación; nivelaciones, acondicionamiento de tierras, eliminación de accidentes artificiales y construcción de viales; inversiones para ahorrar agua y energía; adquisición de patentes, licencias, derechos o marcas registradas, así como los honorarios de ingenieros y los costes de estudios de viabilidad

Sin ayudas de 'mínimis'

Al tiempo que se cuenta con 10 millones de euros reservados para dichas subvenciones, las prometidas ayudas de 'mínimis' para compensar en parte la crisis citrícola siguen sin definirse. Rodríguez Mulero admitió que la consellería «está buscando el dinero necesario para poder atender este asunto». El dinero que se anunció finalmente para tal cometido era de 8 millones de euros (se rebajó de los 10 iniciales), y sorprende que a estas alturas (en agosto, cuando la crisis se desató hace 11 meses) no se cuente con disponibilidad presupuestaria, cuando se comprometió directamente en ello el presidente de la Generalitat, Ximo Puig, comunicando a los representantes agrarios que se destinarían recursos de la propia Presidencia.

El Consell no ha llegado ni a definir quiénes podrían ser los beneficiarios de las ayudas de 'minimis', y de todo lo que se prometió meses pasados entre el ministerio y la conselleria no se ha materializado nada.