Fartons Polo | Los inventores del 'fartó' crean su pareja perfecta

Fartons Polo | Los inventores del 'fartó' crean su pareja perfecta

La empresa que comenzó haciendo fideos en Titaguas tras la Guerra Civil facturó diez millones en 2015 y prevé crecer un 10% este año

INÉS HERRERO

La aventura empresarial de la familia Polo arrancó en 1939, en la época de escasez y necesidad acuciante de alimentos que dejó tras de sí la Guerra Civil, con la máquina de hacer fideos que fabricó Rodrigo Polo y que el patriarca instaló después en una era de Titaguas, municipio del interior de la provincia de Valencia, en la comarca de Los Serranos.

Años más tarde, en 1954, los Polo tuvieron que emigrar como tantos otros y decidieron trasladarse a Algemesí, donde abrieron una pequeña tienda de barrio, un ultramarinos en el que vendían horchata y limón granizado. En 1960, al inicio de la etapa de crecimiento económico que se conocería después como desarrollismo, volvieron a mudarse, en esta ocasión a Alboraya, la tierra de las chufas y la horchata en la que establecieron su residencia definitiva. Es allí donde, ante la costumbre generalizada de mojar rosquilletas y pan cortado en la horchata, tuvieron la idea de crear un bollo a medida para acompañarla. La familia Polo adquirió entonces un horno en la plaza del pueblo y tras varias pruebas, dio con el producto que buscaba: un bollo hecho con masa de panquemao, de forma alargada para ser introducido en el vaso y muy esponjoso para que absorbiera mejor la horchata. Así nacieron los 'fartons', de los que el Grupo Polo es desde hace décadas líder absoluto en ventas.

De las horchaterías de Alboraya, los fartons Polo pronto dieron el salto a Valencia, primero en horchaterías como perfecto acompañante del oro líquido valenciano y después también en supermercados y ultramarinos, en vista del éxito cosechado por este producto, que en 1973 se distribuía ya por toda la Comunitat Valenciana y al resto de España. Desde la empresa vinculan su rápida expansión con el auge del turismo nacional y lo achacan, entre otros motivos, a que que quienes probaban los fartons durante sus vacaciones en la costa valenciana y, de vuelta a casa, buscaban en su lugar de residencia esos sabrosos bollos pintados con azúcar y los incorporaban a su alimentación.

En 2001, Fartons Polo estrena una nueva fábrica, en la que actualmente cuenta con 120 trabajadores. Su inversión en maquinaria y en nuevas formas de producción le permitió emprender una estrategia de diversificación de productos para satisfacer las nuevas necesidades de los consumidores.

En esa época la empresa creó los 'muakis', fartons rellenos de chocolate con los que quería hacerse un hueco en la merienda de los niños valencianos.

Y prácticamente al mismo tiempo, comienza a trabajar en la concienciación de la importancia de tener hábitos de vida saludables y abre una línea de comunicación para explicar que en la fabricación de sus productos sólo emplea ingredientes naturales, ni colorantes ni conservantes.

Años después, la familia Polo puso su mirada en el exterior y, a partir de 2008, empezó a fabricar Panettone y Pandoro para una gran cadena de distribución y también para exportarlo a diferentes países del mundo, donde asegura competir en igualdad de condiciones con los productos italianos. En el año 2013 la compañía abrió una nueva línea empresarial de colaboración con Lacasa, para quien creó un 'cup cake' cubierto de chocolate y rematado con Lacasitos.

En 2016, más de seis décadas después de que los Polo empezasen a vender horchata en un pequeño ultramarinos de Algemesí y de la invención del 'fartó' en Alboraya como complemento perfecto, la empresa vuelve a su esencia y cierra el círculo con el lanzamiento de su propia horchata para consumir con su producto estrella, con la que espera elevar en un 10% los diez millones de euros que facturó en 2015.

Su flamante 'Or, xata', adscrita a la Denominación de Origen Chufa de Valencia, se presenta como la única que tiene integrado el cien por cien de su proceso de producción y se distribuirá tanto en supermercados y pequeños comercios como en hoteles, restaurantes y caterings. #PorFinJuntos reza su campaña promocional, en alusión a ese 'flechazo que mejor sabe', a la unión entre sus tradicionales 'fartons' con la horchata a la que siempre han acompañado y con la que ahora, además, empiezan a compartir apellido.

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