«Los inversores están más preocupados por la incertidumbre política que por Cataluña»

Mario Weitz, momentos antes de su ponencia en Valencia. :: damián torres/
Mario Weitz, momentos antes de su ponencia en Valencia. :: damián torres

Mario Weitz, Consultor del Banco Mundial y exconsejero del FMI, alerta sobre el efecto que el auge de los populismos puede tener en la economía mundial

ELISABETH RODRÍGUEZ VALENCIA.

Mario Weitz, consultor del Banco Mundial y ex consejero delegado del Fondo Monetario Internacional (FMI), espanta los rumores de una nueva recesión a nivel mundial. No obstante, advierte de la necesidad de poner en marcha medidas a nivel global, como la desaparición de los paraísos fiscales, según señaló en su visita a Valencia con motivo de una conferencia organizada por EFPA España.

- Las perspectivas de mejora pierden fuelle. ¿A qué se debe?

Los países emergentes están creciendo menos de lo esperado y muchos otros tienen todavía demasiada deuda. Todo ello se suma al problema del envejecimiento de la población, que implica un menor número de personas ocupadas que puedan hacer frente al sistema de pensiones y seguridad social. Además, también se detecta un menor crecimiento a nivel tecnológico, lo que se conoce como la cuarta revolución industrial. Es decir, la evolución de la innovación será menos boyante de lo que ha sido hasta ahora.

¿Hay posibilidad de caer en una nueva crisis económica más pronto que tarde?

Lo veo poco probable. Es cierto que hay elementos de incertidumbre, como la poca rentabilidad del Banco Central Europeo. Deberían darse varios accidentes para caer en una recesión. China debería crecer a un menor ritmo del que lo va hacer, el posible hundimiento de los países petroleros en caso de que los precios del crudo sigan bajando, la subida de la deuda en caso de que del dólar suba con respecto al euro. El sexto accidente sería el 'Brexit', es decir, la salida de Gran Bretaña de la Unión Europea.

¿Y cómo ve de probable que triunfe el 'Brexit'?

Sería malo para Europa pero pésimo para Inglaterra. Confío en que se quede, aunque es cierto que la probabilidad está en un ajustado 50%. Al país inglés no le convendría que se subieran los aranceles, además de que su PIB caería.

¿Cómo cree que repercute la actual situación política en España a la economía mundial?

Los inversores están más preocupados por el incremento de populismos que por la independencia de Cataluña, que por cierto, no va a ser posible. Si lo hiciera, entraría en colapso. Cuando hablo de populismos, me refiero a la subida de líderes como Trump, Le Pen o incluso Iglesias aquí en España. Hay que tener cuidado con algunas propuestas, como la de subir los impuestos a los ricos; eso se tendría que hacer pero en todos los países, ya que si lo hace sólo uno provocaría fuga de capitales.

¿La austeridad que se exige desde la Troika tiene siempre que concretarse en recortes en los gastos sociales?

Precisamente yo creo que Rajoy se equivocó con los ajustes. Cuando hay recesión, no debes atacar nunca a la clase media y empezar a subirles impuestos. El sector privado es casi siempre mejor que el público, excepto en tres pilares: educación, sanidad y tecnología. En España habría que fomentar la exportación y cambiar el modelo económico; en lugar de tanto ladrillo, apostar por una mejor formación. Por otro lado, me gustaría señalar que España es el subcampeón del mundo en economía sumergida. En este sentido, desde el Banco Mundial recomendamos fórmulas para hacerla aflorar como podría ser la legalización de la prostitución. En cuanto a nivel global, insisto en la necesidad de hacer desaparecer los paraísos fiscales, de ese modo, las multinacionales no tendrían motivos para tributar en otros países.

- El gobierno alemán critica la gestión del BCE. ¿Es Alemania egoísta al mirar sólo por sus cuentas?

Ellos se quejan de que les presionan cuando ellos son los primeros que lo hacen. Debería flexibilizar sus políticas. Por ejemplo, no tiene sentido que Alemania tenga cero déficit fiscal. Debería incrementar sus salarios, su inversión y consumo y permitir que el resto de Europa crezca. Además, tendría que ser menos dogmáticos con la austeridad. Ayudaría fuera menos rígida. No obstante, es obvio que hay poco margen o ninguno para un gobierno populista que haga políticas de gasto. Y ahora nos salvamos porque los tipos de interés están al 0%, per en un par de años cuando empiecen a subir será un lío.

-¿Le parece efectivo el llamado plan Juncker?

No. La idea es buena, pero el proceso va muy lento. Así como España tiene exceso de inversiones un poco absurdas (como en el caso de aeropuertos), Alemania tiene escasez de inversiones. En ese sentido el plan es necesario, pero su implementación está siendo muy pesada.

¿Cómo cree que afectará a España la implantación del acuerdo de comercio entre EEUU y Europa?

El problema de este acuerdo, como todos, es que genera ganadores y perdedores. Pero para el comercio sería un impulso muy importante, que en el caso de España sería beneficio. Aunque es cierto que hay polémicas sobre si afectaría al sindicalismo, al medio ambiente y a la calidad de los alimentos que comen los europeos, que no cuentan con tanto transgénico, a diferencia de lo que hay en EEUU. De todos modos, dudo que se implemente.

¿La acogida de refugiados no beneficiaría la economía europea?

Aunque a primera vista pueda parecer extraño en España por el nivel de desempleo, lo cierto es que nos vendría muy bien que hubiera más gente joven y de mediana edad, dada la situación de envejecimiento en Europa. De hecho, esa es una de las pocas soluciones desde el punto de vista económico incluso.

- ¿Qué errores se cometieron en el diseño de la Unión Europea?

Ahora es fácil decirlo. Por ejemplo, los tipos de cambio cuando se negociaron no estaban en equilibrio. Luego, no hubo una integración global en la supervisión bancaria, en la unión fiscal. A estas alturas no tiene sentido lamentarnos, la opción es fortalecer Europa.