Grupo Vossloh pone a la venta su negocio en España, radicado en Valencia

Traslado de la locomotora Euro4000 fabricada por Vossloh en Albuixech. :: LP/
Traslado de la locomotora Euro4000 fabricada por Vossloh en Albuixech. :: LP

La compañía busca comprador para su división de transporte, que incluye la filial de Albuixech y las alemanas de Kiel y Düsseldorf

DANIEL VALEROVALENCIA.

Vossloh España está en venta. El consejo de supervisión del grupo alemán aprobó ayer lo que denominó la «nueva estrategia» de la multinacional, una hoja de ruta enmarcada en la reestructuración de la compañía iniciada en junio que incluye ahora un importante cambio de modelo. La marca ha decidido centrar su negocio en las infraestructuras ferroviarias y desprenderse de su división de transporte, de la que forma parte la histórica firma valenciana fabricante de trenes y locomotoras.

Así lo trasladó en el día de ayer la matriz germana «como resultado de una evaluación detallada de la gama de productos del grupo». La multinacional pretende acometer la operación en un plazo de dos años. «El objetivo es vender la división de transporte en su totalidad o en partes antes de 2017», informó la firma, que contempla diversos escenarios para la materializar la escisión. La compraventa podría realizarse en bloque o por sociedades, y además cabe la posibilidad de que la multinacional se mantenga en el accionariado de las firmas de forma minoritaria, transfiriendo el negocio a «una sociedad que ya no estará controlada por Vossloh».

«De este modo se está iniciando la transformación a largo plazo del grupo en una nueva compañía en el segmento de la infraestructura ferroviaria», subrayó la multinacional, que detalló que dividirá la mercantil resultante en tres secciones que serán reforzadas «a través de adquisiciones».

La apuesta por la infraestructura ferroviaria en detrimento del transporte coincide con la entrada del nuevo consejero delegado, Hans M. Schabert. El dirigente, cuando tomó posesión de su cargo, activó de inmediato la reestructuración de la compañía para afrontar, en el presente 2014, «un impacto negativo» de entre 150 y 180 millones en el beneficio antes de intereses e impuestos (BAII). La firma obtiene mayor rentabilidad con el diseño, la fabricación y la venta de soluciones para la vía férrea, y Schabert no dudó en subrayar las carencias de las filiales de transporte, entre las que, no obstante, siempre destacó la buena marcha de Albuixech.

La división para la que se busca comprador la integran Vossloh Locomotives, con sede en la ciudad de Kiel, al norte de Alemania; Vossloh Kiepe, ubicada en Düsseldorf, al oeste de la nación; y la filial valenciana Vossloh España, que recibe la denominación comercial de Vossloh Rail Vehicles. En la actualidad, se da la circunstancia de que el mal momento de las dos factorías germanas coincide con el auge de la valenciana, que en varias ocasiones ha corregido las pérdidas de sus compañeras de sección. «Las ventas de la unidad de negocio de transporte aumentaron un 16,7%, hasta los 219,5 millones de euros, un crecimiento impulsado por el desarrollo de negocios positivo de Vossloh Rail Vehicles», rezaba el informe sobre los resultados del grupo al cierre del tercer trimestre de 2014, que añadía que, «por el contrario», el negocio de Kiel «se mantuvo por debajo de las cifras del ejercicio anterior». En este escenario, el grupo tomó la decisión de concentrar en la planta valenciana la producción mundial de locomotoras a medida -customizadas en función de las necesidades de los clientes- hasta el punto que también se ha hecho cargo de los proyectos que se iniciaron en Kiel.

Fuentes próximas a la planta valenciana daban ayer por hecho que la venta de la factoría de Albuixech se producirá, y atribuían la decisión del grupo de desprenderse de la factoría pese a su rentabilidad a que es la única por la que la matriz puede ingresar una cantidad importante para afrontar su nuevo modelo.

Las cifras de Vossloh España son más que positivas. La sociedad incrementó su producción un 44,2% hasta septiembre respecto a los nueve primeros meses del año pasado, al cerrar el tercer trimestre con unos ingresos acumulados de 148,8 millones de euros, una cifra que ya supera el total de lo facturado en el conjunto de 2013. Pese a que su futuro ahora está en el aire, todo apunta a que, como ya ocurrió en el pasado, a la antigua Macosa no le faltarán novias en el mercado.

 

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