20.000 muñecas que dan la hora valenciana

20.000 muñecas que dan la hora valenciana

La compañía, fundada en 2016, ha iniciado su expansión internacional por Portugal, Francia y Grecia, con la intención de entrar en las tiendas físicas tras su éxito digital | La relojera Panapop ha alcanzado los 800.000 euros de facturación en dos años y prevé 1,2 millones en 2019

Álvaro Mohorte
ÁLVARO MOHORTEValencia

De cero a 800.000 en dos años. Esta ha sido la evolución que ha tenido la facturación de la marca alicantina de relojes Panapop, liderada por Cristina Vidal (Alicante, 1991) y compuesta por María José Ramírez, Alberto Jaén, Julia Navarro, Daniela Martínez, Claudia Lalli y Marina Burgos. Cerca de 20.000 muñecas lucen sus diseños en España y su plan es alcanzar los 1,2 millones de euros en ventas para 2019.

Desde el primer momento su planteamiento es centrarse en un producto alejado de otros competidores, como las grandes firmas de relojería de materiales duraderos. La cuestión no es vender un reloj 'para toda la vida', sino vender «tendencia y arte» estrechamente unida a los gustos inmediatos.

¿Un nueva Swatch? «Sería lo más aproximado, pero somos muy diferente porque su canal es físico y el nuestro, digital; los diseños de Swatch son divertidos y originales, pero nosotros nos centramos en las últimas tendencias. Por ejemplo, si se lleva lo japonés o lo espacial, ofrecemos productos en ese estilo de forma inmediata», aclara Cristina Vidal.

De hecho, no se imponen barreras a la hora de plantear cuál es su destinatario. Aunque actualmente se dirige a un público principalmente femenino, el pasado año ya lanzaron una colección cápsula para hombres y en un futuro desean explotar todavía más el mercado masculino ante los resultados que se van obteniendo.

Tampoco quieren ser un reloj barato, sometido a la tiranía del precio. Así es como recientemente han lanzado una nueva línea de relojes «de calidad Premium». «Hemos mejorado la calidad y renovado la experiencia del usuario y seguimos dando lo mejor con nuestros diseños, que son el alma de Panapop. Nuestro objetivo es democratizar el acceso al arte y a la moda a un precio justo, con una apuesta constante por la innovación en el diseño y la comunicación a través de las redes sociales», reivindica Vidal.

Desde un punto de vista de negocio, uno de sus últimos avances ha sido cerrar una ronda de inversión de 260.000 euros en la que participan Angels Capital, la sociedad de inversión del empresario Juan Roig; acompañada por el vehículo de coinversión BSF18 de la asociación Big Ban Angels. Con estos fondos, la 'startup' pretende internacionalizar su marca, después de haber obtenido buenos resultados en España, con el 100% de sus ventas 'online'.

De momento, van a comenzar por Portugal e Italia su plan de crecimiento por el resto de Europa para 2019, donde esperan alcanzar pronto los resultados obtenidos en España. «Hemos sido mucho de testar y que el mercado nos diga. Lo que tenemos en mente es seguir esa fórmula para expandirnos. Empezar por Italia y Portugal, y también Grecia, es porque ya nos está dando buenas vibraciones», destaca Vidal.

Además, dentro de los planes de Panapop a medio plazo está vender también en tiendas 'offline'. «Es un paso natural y ya estamos participando en algunos 'markets' (mercadillos temporales destinados a públicos concretos). Empezar 'online' tiene sus ventajas, pero la idea es que el cliente se vea impactado por varios canales», señala Vidal.

Como les ha ocurrido a otras marcas nativas digitales, tener presencia en establecimientos convencionales permite acceder a muchos clientes que prefieren tocar el producto o atraer a otros perfiles a los que inicialmente no se había incluido en el plan por su edad u otras características, pero que son un buen nicho.

Aunque la idea nació antes de entrar en Lanzadera, la aceleradora de empresas de Juan Roig, ha sido con su paso por la quinta promoción en 2017 de este centro tras lo que su facturación ha crecido 680.000 euros. El equipo que compone la firma ha evolucionado desde el momento que entraron a las instalaciones de Marina de Empresas y hoy es mayoritariamente femenino.

«Cada vez hay más mujeres emprendedoras», reconoce Vidal. Sin embargo, no cree que sea una cambio de actitud hacia ellas, sino por estar «empujando fuerte» contra las dificultades que se les presentan.

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