El vínculo de Claver y Colom

El vínculo de Claver y Colom
EFE

El bronce de 2008 en el Eurobasket U20 en Riga fue el salto para la Generación del 88, con el valenciano y el andorrano como piezas destacadas El alero y el base logran un oro mundial tras una década de trabajo y de sueños

Juan Carlos Villena
JUAN CARLOS VILLENAValencia

El 10 de agosto de 2008, en Riga, España se colgó el bronce en el Eurobasket U20 tras pasar por encima de Turquía en el partido por el tercer puesto (91-72). Víctor Claver Arocas, a sus 19 años, terminó aquella tarde con 18 puntos y 7 rebotes. En aquel equipo, entrenado por Gustavo Aranzana, jugaban tres componentes de la selección que ayer tocó el cielo de Pekín, puesto que junto al extaronja se vistieron de corto Quino Colom y Xavi Rabaseda. El valenciano y en andorrano comparten desde entonces un deseo, labrado desde que dos años antes de aquella 'chapa', España conquistara su primer Mundial en Saitama frente a Grecia. Aquella gesta, la cima de la Generación del 80, supuso no sólo un orgullo para todo el baloncesto español sino un reto para los jugadores que venían por detrás. La cita de Letonia fue la primera prueba de fuego para la Generación del 88, que unas semanas después avivó su sueño al ver a la selección rozar el oro olímpico ante Estados Unidos en el mismo parquet, cosas del destino, donde ayer conquistó su segundo título mundial. Más de una década después, Claver y Colom consiguieron hacer realidad uno de esos sueños que se labran en tantas horas de concentración en un hotel, que parecen imposibles pero que se acaban convirtiendo realidad si no dejas de trabajar. El andorrano celebrará su condición de campeón mundial jugando en la Fonteta.

Tras la plata olímpica de Pekín en 2008, Claver inició su carrera con España que le ha llevado a ser, no sólo el jugador valenciano con mejor palmarés de la historia, sino fundamental en los esquemas de Scariolo. Un año después de aquella aventura en Letonia, el alero de Maristas se estrenó con la absoluta en el Eurobasket de Polonia. Aquel que cambió la suerte del torneo tras una reunión en la habitación de Pau Gasol y que terminó con España pasando por encima de Serbia en la final para colgarse el oro. En la celebración, celebrada en el ático de un céntrico hotel de Katowice, el añorado Paco Claver, padre del jugador, asistió orgulloso a la que iba a ser la primera de muchas, aunque el primer intento de cerrar el sueño mundialista muriera con un triple de Teodosic en los cuartos de final del torneo de Turquía en 2010.

Tras coleccionar tres medallas en otros tantos años, oro en el Eurobasket de Lituania 2011, plata en los Juegos de Londres 2012 y bronce en el Eurobasket de Eslovenia 2013, y superar el segundo batacazo en un Mundial, Claver despegó con la selección en Francia 2015. Su defensa sobre un pujante entonces Giannis Antetokounmpo en los cuartos de final abrió las puertas de la histórica semifinal ante Francia, donde Pau Gasol sometió a los galos, y a un nuevo oro en el Eurobasket. Scariolo volvió a confiar en ese rol del valenciano en los Juegos de Río en 2016, donde un robo del alero certificó el bronce ante Australia, y se consagró en el torneo que ayer terminó en Pekín. El mejor de Claver, el de su plenitud, hizo realidad el sueño del oro en un Mundial. Merecido.

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