Víctor Claver: «Defender otra camiseta no te quita la condición de valenciano»

Un veterano de la ACB. El alero de Maristas, tras jugar en el Valencia Basket de 2006 a 2012, cumple su tercera temporada en Barcelona a sus 30 años tras regresar después de su experiencia en Rusia. / acbphoto
Un veterano de la ACB. El alero de Maristas, tras jugar en el Valencia Basket de 2006 a 2012, cumple su tercera temporada en Barcelona a sus 30 años tras regresar después de su experiencia en Rusia. / acbphoto

El alero no se fía del favoritismo de su equipo ante el Valencia Basket en la Copa: «Es lícito meter un poco más de presión de la que toca»

Juan Carlos Villena
JUAN CARLOS VILLENAValencia

Víctor Claver Arocas (Valencia, 1988) afronta su tercera temporada en el Barça Lassa. Como ya ocurriera cuando coincidió con Svetislav Pesic en el entonces Power Electronics Valencia, el técnico balcánico ha vuelto a exprimir su condición física jugando de alero. Es ahí donde sus 207 centímetros y su experiencia, en agosto cumplirá 31 años, le ha permitido estabilizar su rol en el equipo, donde ha sido 13 veces titular en los 20 primeros partidos del actual dominador de la Liga Endesa. Mañana se enfrentará junto a sus compañeros al Valencia Basket en los cuartos de final de la Copa del Rey. «No será la primera vez porque recuerdo la semifinal de Vitoria 2017 donde perdimos», advierte nada más comenzar la charla con LAS PROVINCIAS. Sin duda, aquel 67-76, con un espectacular parcial de 13-30 en el tercer cuarto para los de Pedro Martínez, es el mejor recordatorio de que en el torneo copero todo puede pasar: «Fue un mal partido del equipo y mío y es cierto que siempre en este tipo de citas quitarte espinas es una motivación que buscamos. Tenemos ganas de hacer un buen partido».

Para Claver jugar contra el equipo de su tierra siempre es «especial» y reconoce que las tornas han cambiado en los dos años que han pasado desde aquel último precedente. Ahora es el Barcelona, con un imponente balance de 17-3 en la ACB, el que aparece como gran favorito para el partido. Ayer, en la habitual encuesta que la Liga realiza a todos los técnico que no disputan la Copa, ninguno apostaba por el Valencia Basket y la gran mayoría pronosticaban a un Barça finalista... y campeón. «Está bien meter siempre un poco más de presión de la que toca, es licito», reconoce el alero antes de dejar claro que no van a saltar confiados al parquet del WiZinc Center por ese favoritismo unánime: «Sabemos que estamos en un buen momento, primeros en la ACB, y haciendo una temporada bastante sólida comparando con los últimos años pero la Copa ya sabemos todos como es. No nos podemos relajar».

Lo ocurrido con el conjunto de Pesic en la edición de Las Palmas 2018 debe ser un buen espejo para los de Ponsarnau. Cuando el Barça pisó hace un año el hotel de concentración de la ACB nadie daba un duro por ellos... cuatro días después levantaron el trofeo de campeón: «Un buen partido el primer día te puede ayudar hasta el final, como nos sucedió a nosotros el año pasado. Respetamos mucho al Valencia Basket porque el año pasado tenemos un ejemplo propio. Nadie confiaba en que podíamos ganarla y nos llevamos el título porque nosotros sí que confiábamos en nuestras opciones».

La Copa del Rey siempre ofrece historias curiosas de cruce de caminos. En febrero de 2006 el Pamesa fue la gran sensación del torneo eliminando al Akasvayu Girona, por entonces el nuevo rico de la ACB, y al vigente campeón Unicaja para plantarse en la final frente al TAU de Perasovic en el banquillo y Scola, Prigioni y Splitter en pista. El técnico taronja era Ricard Casas y convocó para completar la convocatoria a un junior de 17 años llamado Víctor Claver. Trece años después, el técnico catalán es ayudante de Pesic en el Barça. «El otro día lo hablaba con él. La verdad es que la vida te da cruces curiosos. Volvemos al pabellón donde jugamos aquella final con el Pamesa. Fue el año antes de debutar con el primer equipo. Es un dato más de que nunca sabes donde te va a llevar tu carrera deportiva. Son recuerdos bonitos», rememora el alero de Maristas.

¿En esa Copa de Madrid llegó a pensar en lo que se iba a convertir su carrera?: «En esos cuatro días nunca pude imaginar todo lo que iba a ocurrir con mi carrera en los siguientes años. Creo que es lo bonito, las experiencias que he ido viviendo como jugador». Claver jugó en el Valencia Basket desde 2006 a 2012 y conoce al dedillo cómo se mueven las dinámicas en el club, para lo bueno y para lo malo. Es por ello que advierte del peligro de un equipo que viaja hoy a Madrid como el gran tapado del torneo: «El gran peligro del Valencia Basket es que van a ir con ganas de dar un golpe encima de la mesa después de una temporada donde están teniendo altibajos. Perdieron contra el Obradoiro y van a intentar hacer un gran partido. Esa será su mentalidad».

El 25% de la plantilla que tendrá activa el Barça para el torneo copero ha vestido la camiseta del Valencia Basket, contando a Oriola y Ribas, y el canterano taronja reconoce que para mantener su concentración es clave separar lo profesional de las raíces: «Cuando sales a jugar hay que dejarlo un poco de lado. Cada uno defiende sus colores. Voy a estar toda mi vida orgulloso de ser valenciano pero eso no quita para que en la competición quieras darlo todo por la camiseta que defiendes».

Aunque la formación de Víctor Claver siempre fue muy sólida, con la batuta de su padre, el añorado Paco Claver, ha tenido que somatizar la música de viento que le acompaña en un gran sector de la Fonteta cada vez que comparece con la camiseta del Barcelona. El jugador le resta importancia y apela al sentido común: «Yo creo que la mayoría de gente lo entiende. En el mundo del deporte de clubes casi nadie tiene la opción de defender la camiseta de su tierra, no es como jugar en la selección. Siempre he dicho que me hubiera gustado jugar muchos años en Valencia pero al final los caminos te llevan a un lado u otro. Defender otra camiseta no te quita la condición de valenciano ni todo lo que sentí al vestir la del Valencia Basket y conquistar la Eurocup de 2010, que fue algo muy especial».

En la Fonteta hay un buen ejemplo del mensaje que quiere transmitir: «Rafa Martínez es un símbolo para la Fonteta, es catalán y no pasa nada. Muchos ídolos que ha tenido la afición valenciana no han sido de Santpedor sino de mucho más lejos. No hay que mezclar las cosas porque así debe ser, Rafa se ha ganado el corazón de la afición por todo lo que ha dado después de muchos años». Mañana, se viene partidazo en el Palacio.