Los veteranos quieren el cuarto título europeo

Las leyendas visten de taronja. El equipo de veteranos del Valencia Basket, con las bajas de última hora de Julio Canet, Ricardo Calatayud o José Antonio Paraíso, posan en L'Alqueria tras su pase a la final del torneo Over 40 Basket. / J. bermejo
Las leyendas visten de taronja. El equipo de veteranos del Valencia Basket, con las bajas de última hora de Julio Canet, Ricardo Calatayud o José Antonio Paraíso, posan en L'Alqueria tras su pase a la final del torneo Over 40 Basket. / J. bermejo

El Valencia Basket disputará la final del torneo Over 40 que se disputa en L'Alqueria dos días antes del pulso continental | Exjugadores como Viguer formarán parte de los más de 500 aficionados que ya tienen comprada su plaza para el viaje a Berlín del viernes

JUAN CARLOS VILLENA VALENCIA.

El equipo de veteranos del Valencia Basket disputará hoy la final de la segunda edición del Over 40 Basket que se disputa en L'Alqueria, en una categoría llamada 'junior', tras ganar ayer de forma holgada sus dos partidos frente al Amstelveen (47-67) y el Match Up (35-62). Pero lo más importante no será lo que ocurra en el partido por el título ante el Melilla sino el ambiente de baloncesto que se respira en la Ciudad Deportiva entre exjugadores profesionales, y exjugadoras, y aficionados. Todos contra todos, en un evento único en su especie. En clave taronja, el equipo reúne a jugadores de todas las épocas que sirven como una cronología viviente para un club que tiene un presente tan brillante que le permitirá optar desde el martes a su cuarto título europeo.

No todos los veteranos del Valencia Basket juegan de naranja. Otros como Juan Carlos Barros o José Luis 'Indio' Díaz (Maracaibo, 1959) son por unos días rivales. El que fuera alero del Pamesa entre 1989 y 1993 sintetizó el crecimiento del club que él defendió de blanco y rojo: «En nuestra época no teníamos L'Alqueria. Ojalá hubiéramos contado con unas instalaciones así, entonces entrenábamos en la Fonteta y el club estaba en las famosas naves de la calle Peñarrocha. Iré con la camiseta taronja puesta en la final de la Eurocup. Siempre he dicho que me quedó una espina clavada con mis años en el Pamesa porque con los buenos equipos que teníamos y el esfuerzo que hizo el club en traer jugadores de primera categoría no llegamos tan lejos como creo que podríamos haber logrado. Ojalá consigan el cuarto título europeo».

Javier Viguer (Valencia, 1973), coincidió con 'Indio' en el Pamesa. El alero de Burjassot es uno de lo más de 500 aficionados que tienen su billete de avión comprado para vivir el segundo partido de la final de la Eurocup en Berlín. No hace falta decir mucho más en cuanto a sus colores. «Tenemos ya muchas quintas dentro del club y es algo bonito porque te permite jugar junto a compañeros de otras generaciones que has visto jugar, sean más o menos mayores», señaló antes de tener claro el objetivo de la próxima semana: «Algunos de los veteranos nos hemos apuntado al viaje del viernes a Berlín. Es una maravilla que el Valencia Basket haya trabajado para llegar a ser uno de los grandes. Estoy convencido de que van a ganar la Eurocup. Desde la época de nuestro Pamesa el objetivo de Juan Roig siempre fue ganar trofeos y cuando se le pone algo en la cabeza lo consigue. Estoy seguro de que llegará un título de Euroliga, no sé cuando pero llegará. El Arena está previsto para 2022, sería buena fecha».

Tras el descenso a la EBA, el Pamesa comenzó desde cero con gente de la casa y la batuta de Miki Vukovic. Los seguidores más jóvenes de la Fonteta no vieron actuar a la zurda de Juan José Llamas (Quart de Poblet, 1974) que fue un avanzado a varios movimientos que hoy ejecuta Will Thomas. El mítico 'J. J.' recibe el piropo con una sonrisa: «Es verdad que me gustaba hacer ese movimiento para acabar tirando con la zurda. En mi caso me copié mucho de Rogers». El valenciano abandonó el equipo tras el ascenso pero fue clave en aquella semilla a mediados de los 90: «Si no hubiéramos ascendido desde la EBA a la ACB todo lo demás no hubiera llegado. Es un orgullo máximo haber sido parte de aquella plantilla y de tener a compañeros que se consolidaron como Luengo, Maluenda, Berni, Jesús Fernández o Rodilla. Ahora el club es uno de los grandes. Estoy convencido de que ante el Alba van a conseguir el cuarto de la Eurocup».

Uno de esos mitos sigue dentro del club. Víctor Luengo (Valencia, 1974) afrontará ante el Alba una nueva final como parte del organigrama de la entidad de la Fonteta: «Se sufre más fuera y creo que esta final de la Eurocup, otra más, habla muy bien del trabajo que se está haciendo en los últimos años en el Valencia Basket y de las ganas que tiene el club de estar entre los mejores». El alero de Zaidía apuesta por el taronja en el pulso ante el Alba pero avisa del peligro del conjunto germano: «Estoy convencido de que vamos a ganar la cuarta pero no hay que cantar victoria antes de tiempo. El martes tenemos una final, sólo hay que pensar en ese partido y no en el del viernes 12 en Alemania. El Alba no lo va a poner fácil y la forma de jugar de los equipos de Aíto siempre es a tanteos muy altos. Estoy convencido de que vamos a ganar, de que somos el mejor equipo, pero hay que ir con tiento».

De la época de Luengo es Maluenda. El de Calatayud forma parte del equipo pero no disputó el torneo bajo la batuta de Sergio Coterón (Madrid, 1961). El alero que despuntó en el Pamesa noventero es ahora el entrenador de los veteranos donde Martín Labarta, el guardián de la Fonteta, es, como no, el delegado. De la época reciente destaca Antoine Rigaudeau (Cholet, 1971). El francés vive en Valencia y se declara un enamorado de la ciudad: «Si puedo defender la cultura valenciana siempre lo hago, como hago con la francesa o la española. Me considero un ciudadano del mundo pero me siento muy bien en Valencia. Siempre voy con los equipos que se merecen ganar los títulos y el Valencia Basket se merece ganar esta Eurocup. No tuve la suerte de ganar un título de taronja pero el club siempre continúa. Seguro que ganará muchos más títulos». Las leyendas apuestan por la cuarta muesca europea.