Valencia Basket, el mediador de la ACB

Antonio Martín, Juan Roig y José Puentes hablan en Magariños. / j.b.
Antonio Martín, Juan Roig y José Puentes hablan en Magariños. / j.b.

El trabajo en la sombra de la entidad volverá a ser clave en el intento de rebelión auspiciado por el Real Madrid tras la polémica de la Copa Salva Díez: «Es bueno tener un club que apuesta por dialogar y por el bien común»

JUAN CARLOS VILLENA

El baloncesto español está empeñado en vivir en un conflicto permanente. Si no es el pulso con la FIBA o la Euroliga son los cupos de formación, el convenio con el sindicato de jugadores o la pretendida reducción de equipos en la Liga Endesa. La última guerra, con el trasfondo de varias de esas batallas, ha surgido tras la polémica final de la Copa del Rey y la filtrada intención del Real Madrid de abandonar la ACB. Hay que recordar que en mayo de 2017 los entonces cuatro equipos de Euroliga (Baskonia, Barcelona y Unicaja se unieron al club de Florentino Pérez) se levantaron de una reunión de la Liga para mostrar su disconformidad con la negativa a reducir los equipos de la competición. Con un Euroliga de 34 partidos la próxima temporada y una ACB de otros 34 ese es el gran caballo de batalla y no la polémica arbitral, convertida en cortina de humo para avivar el fuego.

Durante la Copa de la Reina de Vitoria, en territorio FEB, ese ha sido uno de los debates en todas las tertulias en la zona noble. Con un nombre que ha aparecido en todas las conversaciones, el del Valencia Basket. La entidad de Juan Roig es reconocida por todos los estamentos como el mediador perfecto en momentos de crisis, al actuar en los debates más con la cabeza que con las vísceras. Así lo reconoció a LAS PROVINCIAS el presidente de la ACB, Antonio Martín, en la Copa del Rey de Madrid: «El Valencia Basket es un club que no para de crecer, que es muy poco conflictivo y que siempre está para ayudar. Estamos encantados con la comunicación que tenemos con ellos. Tienen muchos proyectos que son muy importantes no sólo la ciudad de Valencia sino para la ACB».

Uno de los hombres fuertes de la Federación en un verano que se adivina de nuevo caliente será Salva Díez. El que fuera base titular del Pamesa Valencia entre 1989 y 1993 ha sido fichado por Jorge Garbajosa para llevar el área masculina de competiciones. «Con la ACB tenemos que tener buena relación y mantener el acuerdo para que puedan haber ascensos con fluidez desde la LEB Oro y que la Liga Endesa esté abierta para poder subir, es lo que ha permitido que tengamos de nuevo una igualdad enorme y una competición más atractiva», manifestó ayer a este periódico antes de la final de la Copa de la Reina en Mendizorrotza. El riojano considera que no se producirá finalmente la ruptura «porque sinceramente veo difícil una ACB sin el Real Madrid o el Barcelona. La competición necesita a esos clubes y los clubes también a la Liga porque forman parte y han crecido con ella. Lo que vamos a defender es que se respeten los acuerdos firmados aunque la ACB decidiera en un momento determinado una reducción de equipos».

Díez tiene claro que el papel de la entidad de la Fonteta, con José Puentes como encargado de llevar la hoja de ruta del club a las asambleas de la ACB, volverá a ser clave para superar la enésima crisis del basket español: «Es muy bueno tener a un club como el Valencia Basket que siempre apuesta por el diálogo. Siempre actúa con prudencia, defendiendo sus intereses como es lógico pero pensando en el bien común. Creo que es una entidad que tiene una visión más generalizada de nuestro baloncesto. Eso es importante en un colectivo como la ACB. Lo importante es hacer un producto atractivo para el público». Con respecto a la polémica arbitral, el exjugador puso de ejemplo un famoso episodio en la Fonteta en un partido entre el Pamesa y el TAU, donde acabó expulsado y sentado en el parquet sin camiseta como protesta, para indicar que esas cosas siempre han existido y no tienen que ser sólo un drama si afectan a Real Madrid o el Barça en un momento determinado: «Recuerdo ese partido. Las polémicas han pasado toda la vida y seguirán ocurriendo. Ahora las tecnologías están para ayudar al arbitraje. No se trata el error humano seguirá estando porque la visión se realiza por personas el margen de error es menor pero seguirá existiendo».

Desde la entidad taronja tienen claro que el ruido no es bueno para el baloncesto nacional. El director deportivo, Chechu Mulero, fue un paso más allá durante la Copa de la Reina de Vitoria entendiendo que el Real Madrid, el Barcelona y el Baskonia no forman un bloque tan homogéneo a la hora del órdago de abandonar la ACB como se puede pensar: «Estoy convencido de que no son los tres clubes y que en este caso no están en la misma linea. Ya veremos lo que pasa pero no es bueno que del baloncesto español sólo se hable de situaciones problemáticas y de conflictos. Todo esto no creo que sea bueno para nadie».