El Valencia Basket aplica un modelo físico personalizado para prevenir las lesiones

Rafa Martínez acaricia la rodilla operada de Diot. / irene marsilla
Rafa Martínez acaricia la rodilla operada de Diot. / irene marsilla

Las cargas de trabajo serán individualizadas en el primer tramo de la pretemporada, con especial cuidado para Diot, Vives y Dubljevic

JUAN CARLOS VILLENA

El Valencia Basket inició, oficialmente, su pretemporada el lunes aunque el trabajo con la plantilla arrancó hace varias semanas. Una de las primeras variaciones con la llegada del nuevo equipo médico ha sido la confección de un trabajo físico personalizado para cada jugador, que tendrá una mayor importancia durante la pretemporada que en los años anteriores. La idea global es aunar el habitual trabajo físico común, el básico en una preparación de pretemporada para llegar al inicio de la competición con un buen tono, con las variaciones que cada jugador necesita. No hay ninguna ciencia exacta para evitar las lesiones a lo largo del año pero la entidad valenciana, tal y como ha podido confirmar esta redacción, ha activado un plan para prevenirlas lo más posible.

El desgaste de la pasada campaña obliga a que, con una plantilla con tan sólo tres novedades, las cargas de trabajo en los primeros días no sean iguales para todos los jugadores. Algo que comenzó a aplicarse el lunes, donde Abalde y Diot no pisaron la pista. El caso más evidente es del base francés, que ha comenzado el curso con el alta deportiva pero al que se irá introduciendo poco a poco en la dinámica de grupo para que, durante los seis amistosos, vaya testando sus opciones reales de comenzar la campaña como un jugador más de rotación. Los nuevos servicios médicos del Valencia Basket, con el doctor Ignacio Muñoz a la cabeza, están muy satisfechos con el tono físico general que los jugadores han presentado en el inicio del trabajo. Una buena base.

El cuidado también será extremo en las primeras semanas de entrenamiento con Dubljevic y Vives, los otros dos jugadores que terminaron tocados la pasada temporada. El montenegrino, que ha sido tratado durante el verano para superar su tendinitis en el Aquiles sacrificando parte de sus vacaciones, sabe que debe acumular una buena base física en las cinco semanas de trabajo previas al inicio oficial de la campaña para adaptarse al modelo de baloncesto que quiere Ponsarnau. El catalán lanzó el lunes un mensaje muy claro al reconocer que busca un juego «dinámico» y una defensa «agresiva e intensa».

El pívot montenegrino sacrificó parte de sus vacaciones para tratarse de su tendinitis en el Aquiles

El propio entrenador reconoció en la puesta de largo, además de mandar una carga de profundidad al sentenciar que el nuevo cuerpo médico asegura «un contenido más riguroso», que el trabajo de pretemporada no va a ser el habitual, sino que estará enfocado a llenar el depósito de carga de cada jugador según sus necesidades físicas: «Pretendemos que los jugadores sean atletas que se preparan como atletas para jugar en un deporte de equipo. Vamos a adaptar muchas cosas a las particularidades de cada jugador». La plantilla larga de catorce fichas, a la espera del regreso de Rafa Martínez, también ayudará a repartir los minutos durante la temporada si respetan las lesiones.

 

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