Toca levantarse y dar la cara

Van Rossom, Sastre y Rafa Martínez, ayer en el entrenamiento del Valencia Basket en Madrid. / j. bermejo
Van Rossom, Sastre y Rafa Martínez, ayer en el entrenamiento del Valencia Basket en Madrid. / j. bermejo

El Valencia Basket quiere borrar la mala imagen del primer partido de la semifinal | Los taronja entrenan en el WiZink los ajustes para el segundo partido de la serie con la mente puesta en repetir el golpe de la final de 2017

JUAN CARLOS VILLENA

madrid. La mejor terapia para la plantilla del Valencia Basket, tras el duro golpe de la derrota ante el Real Madrid en el primer partido de la semifinal de la ACB por un claro 94-72, fue pisar de nuevo las tablas del WiZink Center. Las caras largas, de tensión, de por la mañana mutaron en las rutinas de un grupo que ha sabido aislarse esta temporada de los momentos malos y que, de nuevo, quiere retar hoy a sus críticos. «Toca levantarse y dar la cara», esa fue una de las frases que se escuchó ayer en el cuartel general en tierras madrileñas y que suena a toque de corneta. La plantilla taronja tiene un precedente muy cercano de cómo se puede levantar un 1-0 en una serie frente al Real Madrid. Lo hizo en la final de 2017 para acabar conquistando la Liga. Difícil, sí, pero no imposible. La estadística ofrece un dato curioso; el Valencia Basket ha ganado tres de los cinco precedentes en un segundo partido ante los blancos en una eliminatoria por el título. Siempre para empatar la serie. Se haya perdido de cinco o de veinte, las victorias en un playoff no cuentan por el average. Otro precedente, Van Rossom fue el encargado de recordarlo, ocurrió en 2013 con el CAI Zaragoza como protagonista. El entonces equipo de Perasovic humilló al del añorado José Luis Abós en la Fonteta en el primer partido (80-42) para perder los dos siguientes y quedar eliminado.

Más de un centenar de aficionados no se dejaron intimidar por la contundente derrota del jueves y teñirán hoy de taronja las gradas del Palacio, en el quinto partido de los hombres de Ponsarnau en los últimos ocho días naturales. Es obvio que el desgaste volverá a ser uno de los factores pero el reparto de cargas del primer partido, ningún jugador visitante superó los 24 minutos en pista y los más desgastados como Van Rossom no superaron los 14, debe permitir que hoy el tono físico sea diferente.

La estadística avanzada que manejan los equipos, a la que tuvo acceso ayer este periódico, refleja algún dato para la esperanza dentro de la mala defensa taronja del primer partido. Pese a no estar al nivel habitual, de los 63 tiros de campo del Real Madrid 59 estuvieron defendidos o punteados y tan sólo 4 fueron totalmente librados.

Los valencianos han empatado tres de las cinco ocasiones en las que el Real Madrid puso el 1-0

El gran peligro de los hombres de Laso, tras no lograr el título ni en la Copa ni en la Euroliga, es el hambre por no terminar una temporada en blanco. Los madrileños no pierden un partido en la Liga Endesa desde el pasado 24 de marzo contra el Barcelona y desde entonces su balance es de 13-0, con 91,7 puntos anotados de media. Todo un reto para el orgullo taronja.