La teoría de los interruptores de Ponsarnau sigue abierta

J. C. VILLENA VALENCIA.

Cuando el proyecto de Ponsarnau, aún en sus cimientos, ofreció algunas dudas internas por las duras derrotas en Vitoria y en Tenerife, el técnico comenzó a utilizar un símil en sus ruedas de prensa para explicar que los equipos necesitan ir encendiendo interruptores para ir creciendo y, poco a poco, ir llenando de esa metafórica luz los momentos de oscuridad en su juego. Algunos son colectivos y otros individuales. El catalán volvió a sacar ayer la teoría para explicar que ese proceso de crecimiento sigue vivo y que aún existe un margen de mejora para ver un mejor Valencia Basket: «La vida de todos los equipos tiene momentos significativos y que encienden interruptores o que los apagan. Desde que empezamos la temporada el equipo ha ido encendiendo los suyos. El primero fue el del trabajo del día a día y eso dio paso a otros para saber competir y ganar partidos en pistas complicadas como Murcia o Santiago. Luego llegó ese momento en la segunda parte ante el Andorra que dio sentido al trabajo, desbordando físicamente. La confianza de las victorias también ayuda pero también sabemos que podemos ser mejores».