Sufrimiento con recompensa

Brown trata de frentar el avance de Laura Quevedo durante el partido de ayer. / araski
Brown trata de frentar el avance de Laura Quevedo durante el partido de ayer. / araski

El Valencia Basket consigue su primer triunfo a domicilio en un gran último cuarto | El equipo taronja se muestra fuerte en defensa y Queralt Casas lidera al equipo en el cuarto parcial para doblegar a las vitorianas

R. D.Valencia

«El equipo ha respondido ante la adversidad. Eso es vital, con esfuerzo y desde la defensa», proclamaba un más que satisfecho Rubén Burgos. No era para menos. El Valencia Basket acababa de conseguir su primera victoria como visitante de esta temporada en la Liga Femenina. Tuvo que sufrir pero acabó imponiéndose a un gran Araski en Mendizorrotza en un partido que no se decidió hasta el último cuarto. «Encajar 61 puntos con 26 tiros libres habla bien de nuestra defensa. Son 24 faltas a favor por 13 en contra, y 26 tiros libres por 8. El trabajo ha sido bueno», incidió el técnico.

Comenzó mejor el Valencia Basket, con un parcial de 0-8 basado en la intensidad defensiva y en la velocidad a la hora de atacar el aro rival. Queralt Casas y Meiya Tirera imprimían un ritmo alto hasta que Sutherland encontró solución. La de Belice desatascó el ataque vitoriano, después de irse por detrás en el primer cuarto (11-15).

Pero la reacción local no se hizo de esperar. La dirección de Asurmendi, y el acierto de Izaskun García y de Quevedo, llevarían a las de Urieta no solo a empatar el partido, sino a ponerse por delante. El Valencia Basket no supo frenar a las vascas sin faltas, y estas aprovecharon para machacar una y otra vez desde el tiro libre. La igualdad se instaló en el marcador, con las de casa un punto por delante al descanso gracias a un tiro libre de Carrera (36-35).

«Hemos visto muy buenos minutos de Raquel Carrera», analiza Burgos sobre la jugadora cedida al Arraski

La jugadora cedida por Valencia Basket sería clave en la segunda mitad. En su mejor partido vistiendo de verde, anotó y forzó las faltas de una Reisingerova que estaba siendo insuperable en defensa. Y esos minutos sin ella en pista los aprovechó Araski, que halló en Sutherland. Pina y Joy, acertando desde el perímetro, fueron clave para mantener a las taronja en el partido.

Las de Rubén Burgos, que tras el tercer parcial seguían un punto abajo (52-51), igualaron con un triple de Jana Raman, y gestionaron mejor los instantes decisivos. Una gran Queralt Casas lideró un último parcial decisivo, que permitió evitar el sufrimiento en los últimos segundos a pesar de los intentos de Carrera, que no se dio por vencida. «Hemos visto muy buenos minutos de una jugadora que es nuestra y eso también es positivo», deslizó el entrenador del Valencia Basket.