A seis triunfos de la Euroliga

Jaume Ponsarnau charla con Alberto Abalde ayer durante el entrenamiento. / irene marsilla
Jaume Ponsarnau charla con Alberto Abalde ayer durante el entrenamiento. / irene marsilla

El Valencia Basket se juega la temporada ante el Rytas Vilnius

JUAN CARLOS VILLENA

valencia. El Valencia Basket inicia la fase más importante de la temporada, donde está en juego el gran objetivo del club esta campaña que no es otro que el regreso a la Euroliga. Objetivamente, el billete para disputar la Copa de Europa está a seis victorias. Esa debe ser la obsesión durante marzo y abril. Con el 'factor Fonteta' asegurado en todas las eliminatorias, los taronja están obligados a subir su nivel de baloncesto de los últimos partidos en la Liga Endesa si quieren superar a un lobo con piel de cordero. El Rytas Vilnius tiene menos nombre que el Unics o el Lokomotiv pero llega a la cita en su mejor momento del curso, ocho victorias consecutivas incluyendo el título de Copa donde superó al Zalgiris en la final, y dispuesto a dar la campanada en el reverso peligroso de las eliminatorias a tres partidos. En caso de asaltar la Fonteta, tendrán una bola de eliminatoria el viernes en el Siemens Arena, donde el Valencia Basket ya sabe lo que es el regusto amargo de caer eliminado en el santuario de Vilna en la Eurocup, como le ocurrió en las semifinales de 2005.

Los valencianos se agarran a la grandiosa trayectoria en la Fonteta en competición europea, donde han ganado 18 de los últimos 19 partidos incluidos los ocho de esta edición, para superar las dudas que ha generado su baloncesto en las últimas semanas. Ponsarnau recupera para el inicio de la serie a Abalde, tras superar la tenosinovitis en el tobillo que le hizo perderse el partido ante el Delteco, pero sigue siendo seria duda Dubljevic, que aún no ha superado el hematoma en la articulación sacro-ilíaca izquierda que se produjo en el partido internacional ante Letonia.

El concurso del montenegrino en los cuartos de final ante el Rytas tiene visos de determinante puesto que en la otra pintura esperan los 211 centímetros del gigante Parakhouski. El bielorruso llegó al conjunto lituano para el Top 16 y ha sido decisivo con unos promedios de 15 puntos, 9 rebotes y 21 de valoración. La pasada temporada, en las filas del Maccabi, fue clave en el triunfo israelí ante el Valencia Basket en Tel Aviv (94-91) con 14 puntos y 18 de valoración. El conjunto de Adomaitis se basa en una rotación de nueve jugadores pero de un nivel alto, donde destacan dos viejos conocidos de la ACB como DJ Seely y Bendzius, la veteranía de Butkevicius, Stipcevic y Kramer o la irrupción de Sirvydis, la última perla lituana y que fue MVP del Adidas Tournament de la Euroliga en 2018. Un rival al que respetar al máximo.