Otra reunión para el nuevo pabellón del Valencia Basket

La redacción del convenio con el Ayuntamiento se perfila aunque el club desearía que los plazos de licitación se aceleraran

J. C. VILLENA

valencia. Representantes del Valencia Basket, donde José Puentes lleva el peso de la negociación por parte de la entidad de Juan Roig, y del Ayuntamiento volvieron a sentarse ayer en una mesa para seguir avanzando en la redacción del convenio para la construcción de un pabellón Arena en la ciudad. La cita, según confirmaron fuentes oficiales a esta redacción, sirvió para avanzar en detalles «pero sin cambios significativos». Los tiempos de la administración y del promotor siguen siendo, a día de hoy, el único punto que separa las voluntades. La forma y no el fondo, puesto que tal y como confirmó el alcalde Joan Ribó el pasado viernes el acuerdo está muy cercano: «Estamos avanzando mucho en los términos de la concesión y creo que dentro de poco podremos decir que es oficial, creo que es una cuestión que será rápida». Para la definición de ese concepto, el de rápido, al Valencia Basket le gustaría tener firmado el convenio, el primero de los formalismos, antes del verano y que la licitación estuviera completada antes de la finalización de 2018.

En la reunión de ayer los técnicos municipales profundizaron en uno de los aspectos fundamentales de la redacción del acuerdo, el precio de la concesión. Una vez descartada la fórmula de la venta, puesto que además de que los plazos con ella eran mayores la primera tasación del suelo público fue de 40 millones de euros, en la reunión del pasado 3 de mayo se avanzó en una fórmula de concesión mixta, donde el Valencia Basket pagará una cantidad fija y otra variable dependiendo de los ingresos de una instalación donde no sólo disputará sus partidos el primer equipo taronja sino que será el escenario para grandes eventos culturales y deportivos. La estimación municipal con el canon es que la cifra suponga al término de los 50 años de concesión, al menos, la mitad del precio inicial de tasación para las arcas municipales. Fue el propio Ribó el que reconoció en la presentación del Valencia Street Basket Tour que la intención del equipo de gobierno municipal es conseguir el mejor acuerdo para los intereses vecinales: «Estamos negociando con un doble objetivo, es una cosa estratégica y desde la alcaldía lo que queremos es conseguirla en las mejores condiciones para la ciudad».

Los tiempos son muy importantes para el Valencia Basket, puesto que si la licitación se alarga hasta el segundo trimestre de 2019, fue una de las horquillas que los técnicos pusieron encima de la mesa en una reunión anterior, el calendario original de construcción no podrá ser implementado. Las obras del nuevo Arena, en una superficie de 22.000 metros cuadrados y con una grada con capacidad para 15.000 espectadores, se puede alargar hasta los dos años. Ese fue el tiempo empleado en terminar el Berlin Arena, uno de los modelos que el equipo de ERRE Arquitectura visitó junto a Juan Roig. La primera intención del club era que su nueva casa estuviera acabada para que el Valencia Basket disputara sus partidos al inicio de la temporada 2020-2021. Un hito que permitiría optar a la Copa del Rey y la Final Four de 2021. El escenario más realista a día de hoy es 2022.

 

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