Rafa Martínez: «La temporada pasada fue dura»

Rafa Martínez durante su presentación con el Bilabo Basket. / efe
Rafa Martínez durante su presentación con el Bilabo Basket. / efe

El jugador del Bilbao Basket no se olvida del calor de la Fonteta en su peor momento: «El respeto de la gente hizo que me sintiera con ganas de seguir»

MANUEL MORERAVALENCIA.

Rafa Martínez nació en Santpedor hace 37 años. Aunque tuvo una experiencia previa en Manresa, el catalán ha defendido durante la mayor parte de su carrera la camiseta del Valencia Basket. El escolta fue un líder en la Fonteta en los 10 años que vistió de taronja, sin embargo, durante el último curso perdió protagonismo. «La temporada pasada fue dura. Después de una lesión sabía que iba a entrar tarde en el equipo; pero sinceramente pensaba que mi papel, viniendo de jugar bien, iba a ser mayor. El equipo no empezó bien, parecía que me necesitaban, pero mi papel fue el que fue. Nunca me he rendido, he seguido entrenando. Pero llega un momento en el que para el entrenador, con plantillas tan largas y con tanto en juego, es complicado dar confianza a todo el mundo. Me tocó a mí. Seguí con la misma actitud positiva para ayudar al equipo en todo lo posible», recordó Martínez durante una entrevista a El Correo.

Pese a que en el ámbito deportivo fue su peor temporada, el escolta no se olvidó de la grada taronja cuando fue preguntado por las claves para superar ese mal momento: «La afición y el apoyo de los jugadores. Mi familia siempre ha estado ahí porque sin ella no hubiera tenido esta carrera. El respeto de la gente hizo que me sintiera con ganas de seguir sumando». Su despedida fue de las más emotivas que se recuerda en la Fonteta y el Valencia Basket decidió retirar su número cuando cuelgue las botas. Aun así, el catalán siempre destacó por su normalidad: «He tenido la suerte de que en el baloncesto se puede tratar con gente normal. ¡Es lo que somos! Estamos expuestos a la imagen pública, pero nunca me he sentido así. He intentado tener siempre la misma actitud, la misma identidad y es lo que me ha ido bien».

Rafa Martínez sabe que los objetivos en Bilbao no serán los mismos que en Valencia. Lejos de preocuparse, se mostró ilusionado ante el nuevo proyecto: «Mi primera etapa en la ACB fue en Manresa y era un reto parecido. Habíamos subido, el objetivo era salvarse. Sé dónde voy, sé cómo está el club, sé los objetivos del equipo. Tenemos que centrarnos en el día a día, en hacer las cosas lo mejor posible para poder competir en todos los partidos y poder ganar cualquier encuentro». El equipo vasco es un recién ascendido a la Liga ACB pero sigue siendo uno de los equipos con una mayor masa social de España, algo que hizo a Martínez decantarse por ellos: «Nada más acabar con el Valencia, a mi agente Albert Miralles le llegan muchos intereses, muchas historias. Y me decanté por Bilbao por la afición, por el pabellón que tiene, por el ambiente que voy a vivir allí y, sobre todo, porque era donde quería estar, una ciudad en la que voy a estar muy a gusto con mi familia».

«Es el equipo en el que tanto Álex Mumbrú como Rafa Pueyo me han querido más, donde querían que estuviese. Y eso me ha hecho decantarme rápido por ellos», explicó Martínez sobre la importancia que ha tenido el entrenador del Bilbao Basket para que fichase por ellos. El escolta catalán también bromeo sobre la 'pesadez' de Mumbrú para hacerse con sus servicios: «Le conozco, he compartido vestuario con Álex en alguna concentración con la selección, y le dije que me diera un poco de tiempo porque estaba haciendo la mudanza y aún no habíamos acabado. Él lo tenía muy claro, quería que estuviese en Bilbao. Fue un halago viniendo de un gran jugador y que ahora empieza de entrenador. Es un tío muy ganador y eso me gusta mucho. Y sí, me estuvo insistiendo».

En una ciudad tan futbolera como Bilbao, es difícil no establecer paralelismos entre Rafa Martínez y Aritz Aduriz. «Le tengo un aprecio especial porque ahora ya no te fijas en jugadores jóvenes, te fijas en la gente de tu edad, en lo que te motiva a seguir y a mejorar. Aduriz es un claro ejemplo de todo. Ir a entrenar cada día, poder estar en un vestuario con gente que está empezando, unirte a esta atmósfera de risa en el vestuario te hace sentirte un poco más joven. Y, sobre todo, intentar mejorar tú como jugador, que siempre puedes hacerlo, y a los demás. Darles consejos», explicó el escolta mientras se mostraba halagado por las comparaciones con el futbolista del Athletic.