UN PULSO SIN FINAL FELIZ

El Valencia Basket tutea a un equipo de Eurocup pero el Gernika logra el triunfo | La calidad de Dietrick o Nacickaite se impone a la lucha de un bloque donde Anna Gómez da una lección sobre las tablas de la Fonteta

JUAN CARLOS VILLENA VALENCIA.

El Valencia Basket es algo más que un debutante en la Liga Dia. Es un proyecto 'esponja' que tiene que empaparse de todas las experiencias en su estreno en la máxima competición. El Gernika, por ejemplo, es un buen espejo en el que mirarse. El conjunto vasco ha dado ya ese paso intermedio que le permite competir en la Eurocup, ganando partidos ante históricos como el Galatasaray en casa (84-69), pese a que las turcas remontaron en Estambul, y con una plantilla con perlas como la jugadora de la WNBA Blake Dietrick, 21 puntos ayer, o la internacional lituana Nacickaite, que le permiten tener un nivel superior a la clase media y sólo un escalón por debajo de los dos grandes. Ante ese potencial, las valencianas volvieron a tutear al Gernika hasta los últimos segundos aunque el temple de Roundtree en los tiros libres le dio el triunfo a las visitantes.

Con un ambiente de 3.147 espectadores, una cifra maravillosa para la Liga Dia, el siguiente objetivo de las taronja será intentar asaltar el cuarto escalón que defiende el Cadi La Seu. Tienen calidad para el margen de crecimiento. Anna Gómez es un ejemplo. Las niñas de L'Alqueria deberían ver todos sus partidos. Ayer la base de Alfara, sin el relevo de Esther Díaz por gripe, volvió a vaciarse hasta el punto de tener que dosificar los últimos minutos con 'cambios de balonmano', descansando en defensa, para poder terminar el partido. Su cuarto triple, el 64-66 a falta de 40 segundos del final del partido, fue el último suspiro del intento de rebelión.

Las de Rubén Burgos ahogaron en defensa a las vascas en el primer cuarto. El 8-1 a los cinco minutos, tras dos tiros libres de Tamara Abalde, fue el mejor reflejo de esa exprimidora defensiva. El Gernika tardó casi siete minutos en anotar su primera canasta de campo, Gwathmey para el 8-4, y el Valencia Basket aprovechó la inercia para subir la renta hasta la máxima al final del primer cuarto, gracias a un triple de Anna Gómez y una canasta en la última décima de Bettencourt (17-7).

Rubén Burgos Entrenador del Valencia Basket

El gran problema es que el Gernika saltó al segundo cuarto dispuesto a vengar esa afrenta. Un parcial de 0-13 en los primeros cuatro minutos, con ataques muy elaborados y con confianza en el tiro, hizo saltar las primeras alarmas de la Fonteta (17-20 tras canasta de Dietrick). El partido, desde entonces, se le puso de cara a las vascas. Dietrick, diez puntos para ella en ese instante, estiró el parcial del segundo cuarto hasta un 5-20 (22-27). Fue el momento en el que los dos equipos se cruzaron dos zarpazos, uno primero de Pina y Tirera que fabricaron un estirón de 6-0 para volver a poner al Valencia Basket por delante (28-27) y otro de 0-7, de nuevo con Dietrick de dolor de cabeza, para estirar la máxima renta del Gernika (28-34), que llegó hasta a los siete al paso por vestuarios, cerrando el marcador del segundo cuarto en un imponente 13-30 (30-37).

Las vascas siguieron hurgando en la herida local en el arranque del tercer cuarto (32-40 y parcial arrastrado de 15-33) hasta que Tirera encontró sus mejores sensaciones sobre la pista para poner por última vez por delante a su equipo (41-40). Otro estirón del Gernika con un 6-18 (47-58) resultó decisivo. Letal.

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